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"ARTICULAR MEDIDAS PARA PREVENIR"

La Xunta informa al fiscal sobre el vertido y admite que Brenntag nunca debió ubicarse al lado del río

Analizará el agua a su paso por el primer dique para decidir si la deriva a su cauce natural y estudiará la toxicidad de los lodos //Medio Ambiente se comprometió a "mirar con lupa" las solicitudes de los empresarios para la constucción de este tipo de emrpesas

E.P. SANTIAGO  | 04.09.2006 
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A.Hernández
Carmen Gallego y Manuel Vázquez, en Monte Pío, hoy
FOTO: A.Hernández

El conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, anunció hoy que la Xunta ha puesto en conocimiento del fiscal ambiental toda la información de la que dispone acerca del vertido químico de la empresa Brenntag al río Umia y admitió que, si bien el bipartito no ha autorizado licencias para "polvorines químicos" al lado de abastecimientos de agua, "algo falla" en supervisión y "hay que ser más exigentes".

En una rueda de prensa junto a la titular de Pesca, Carmen Gallego, tras reunirse con el presidente autonómico, Emilio Pérez Touriño, para analizar la situación tres días después del accidente ecológico, Vázquez confirmó que hay expedientes abiertos y, aunque reconoció que no es competencia de su departamento dirimir incumplimientos, aseveró que "esa empresa nunca debió de haberse situado allí".

En consecuencia, subrayó que Medio Ambiente "nunca autorizará" a la multinacional que causó el vertido "ni a ninguna otra similar" ubicarse en "un espacio de esas características". Para ello, se comprometió a "mirar con lupa" las solicitudes de los empresarios, puesto que "no se puede poner un polvorín químico al lado de un núcleo que abastece a 100.000 personas". "Imagínense que esto se produce en Vigo --la ciudad más grande de Galicia--", aseveró en su comparecencia en la residencia oficial del mandatario gallego.

Así, el conselleiro admitió que "hay determinadas empresas que no pueden estar en determinados sitios" y asumió que, en el caso de la factoría de Caldas, "algo falló, en primer lugar", según él, "porque nunca debió situarse allí y, en segundo, porque al dar la autorización, hay figuras que se deberían usar".

No obstante, subrayó que el bipartito no concedió "ninguna autorización para permitir que eso funcione", si bien admitió que la Xunta tiene ante sí un "equilibrio complicado" para compatibilizar el crecimiento industrial con el desarrollo sostenible. "No podemos cerrar 50 empresas a la vez", asumió, tras lo que consideró que "hay que exigir condiciones mejores".

MEDIDAS

En este sentido, reconoció que la fábrica de Caldas de Reis no era "clandestina" y añadió: "todos sabíamos que estaba ahí, empezando por mí mismo". Aún así, aclaró que "un número muy importante de empresas, la inmensa mayoría, tienen un plan de contingencias muy adecuado" y apostilló que "lo que hay que hacer es revisarlos y ser más exigentes". "No podemos cerrar empresarialmente este país, pero sí articular medidas", sentenció.

Con todo, el conselleiro explicó que, tras haber "barajado los peores datos", el Gobierno está constatando que la situación no se ha agravado. Así, la mancha que asola al Umia "va muy lenta" y todavía no ha llegado al primer dique y los análisis realizados ayer evidenciaron que el agua de la zona donde se produjo el gran vertido está "limpia". En total, el volumen contaminado afecta a entre 40.000 y 60.000 metros cúbicos.

No obstante, aclaró que "otra cosa son los lodos", que deberán ser examinados para determinar su limpieza y definir si deben someterse a un proceso de depuración. Además, añadió que los expertos recurrirán a "todos los sistemas" para tratar el agua que llegue al primer dique, desde donde se derivará a una gran cubeta, donde los técnicos comprobarán si cuenta con la salubridad necesaria como para volver al cauce natural del río, o bien se destina a otra piscina que se está construyendo actualmente.

De esta forma, Medio Ambiente pretende convertir al primer dique en una "gran depuradora" antes de enviar el agua al segundo, situado en Puente Bayón. En total hay tres diques con los que el departamento autonómico aspira a "minorar la carga tóxica" provocada por el vertido, si bien Manuel Vázquez celebró que el PH de la masa de agua en la zona del vertido ha pasado ya de 2.2 a 4.4, más próximo al ideal de 6.

EVOLUCIÓN

Además, el conselleiro recordó que el abastecimiento para el área de O Salnés se abrió a media tarde de ayer, tras constatarse que no había contaminación en el tramo final del río, en la zona de Punta Arnelas. Aún así, advirtió de la delicada situación generada por el accidente del pasado viernes y reclamó a los ciudadanos de la zona un "consumo responsable".

En consecuencia, permanece cerrada el área de Vilagarcía, donde todavía se suministra agua con camiones cisterna, en su mayoría procedentes del embalse del Con, y a la espera de que esté habilitado el tubo de 17 kilómetros que se construirá en una explanada paralela al río. A primera hora de hoy ya estaban localizados 12 kilómetros y, según Vázquez, se mantienen las previsiones de que la instalación esté finalizada en un plazo de 48 horas.

Al respecto, el conselleiro explicó que el principal problema reside en el transporte del material y, por ello, las empresas relacionadas se han reunido con representantes de la Guardia Civil y de la Dirección General de Transportes para diseñar un operativo de traslado en el que también podría colaborar el Ejército.