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el veto popular

Segundo asalto a cara de perro en la Cámara por el control de la CRTVG

La oposición impone otra vez su negativa a que el BNG renueve a sus dos representantes en el Consejo de la Compañía  La proximidad de las elecciones eleva la tensión de los medios de comunicación públicos

POR XAVIER NAVAZA  | 11.06.2008 
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Volcánico desde el primer minuto, ayer se celebró el segundo asalto del debate parlamentario que socialistas, populares y nacionalistas llevan a cabo desde hace mes y medio sobre la renovación de los dos representantes del BNG en el Consejo de la CRTVG. Carlos Aymerich, portavoz nacionalista, entró en faena minutos antes de que se sometiese a votación su propuesta para que Roberto Mera y Alberte Ansede pasen a formar parte de la cúpula de la Compañía: "Voten ustedes en conciencia", dijo dirigiéndose a las bancadas del PPdeG: "No cedan a las inmorales y obscenas presiones a las que están sometidos". Sus palabras solo sirvieron para caldear el ambiente.

Tal y como sucedió en la sesión plenaria del pasado 22 de abril, se realizaron dos votaciones y ambas arrojaron el mismo resultado: la abstención de los populares impidió otra vez que la propuesta del Bloque saliese adelante, ya que se trata de una iniciativa que precisa de una mayoría cualificada de dos tercios (50 diputados) que socialistas y nacionalistas jamás lograrán sin el apoyo de la formación que lidera Alberto Núñez Feijóo.Con el horizonte de las próximas elecciones autonómicas, todo cuanto se refiere al control y a la composición política de los medios de comunicación públicos está dotado con carga eléctrica de alta tensión. Y más si el Consejo de la CRTVG, con la ausencia de uno de los dos representantes del Bloque (

Lois Obelleiro, fallecido recientemente), está ahora mismo formado por una mayoría del PPdeG, que cuenta con seis consejeros, a cambio de cuatro del PSdeG y el único nacionalista (Cecilia Pérez Orge) que hace tiempo presentó su dimisión por razones personales. Una situación que no favorece a la gobernabilidad del ente público y que actúa como un catalizador del enfrentamiento político en la Cámara.

Ayer se habló de los grandes temas que polarizaron la atención informativa en los últimos años: del naufragio del Prestige a la crisis de las vacas locas que Aymerich e Ismael Rego (PSdeG) trajeron a colación: "¡Les ha faltado Irak!", exclamó Manuel Ruiz Rivas (PPdeG). También se habló del franquismo y de la película Franco, ese hombre, que Ruiz Rivas quiso actualizar con un imposible Touriño, ese hombre. Desde las bancadas del Gobierno le recordaron que cuando José Luis Sáenz de Heredia dirigió aquella película en 1964, Manuel Fraga era ministro de Información.

Un baño de vitriolo sobre el hemiciclo

Y hoy, más. Sus señorías debatirán una propuesta del ­PPdeG que incide en la exigencia de que el nombramiento del director general de la CRTVG se realice mediante una mayoría cualificada de la Cámara. La iniciativa está condenada de antemano al fracaso, pero servirá para seguir echando un poco más de vitriolo en el hemiciclo.

FIN DE LEGISLATURA

El PPdeG quiere que la reforma se aplace

Emilio Pérez Touriño insiste desde hace tiempo en que las demandas de Alberto Núñez Feijóo para que el director general de la CRTVG se elija por mayoría cualificada de la Cámara, solo son "ganas de enredar". Pérez Touriño anuncia desde hace varias semanas la próxima presentación de un proyecto de reforma de la ley que regula las actividades de la Compañía. Ayer, los portavoces del PSdeG y del BNG –Ismael Rego y Carlos Aymerich, respectivamente– afirmaron que la entrada de ese proyecto en la Cámara "es inminente". Sin embargo, desde los escaños del PPdeG se cree que esa reforma –contra lo que afirma Touriño– no podrá ser aprobada durante la presente legislatura. Xesús Palmou, entre otros diputados populares, dice que "es prácticamente imposible". A finales de este mismo mes de junio se celebrará la última sesión plenaria del actual período de sesiones y, tras el verano, la ampliación de plazos en la presentación de enmiendas puede alargar los primeros trámites de la reforma hasta muy avanzado el otoño.

Los populares, según ha sabido este periódico, harán todo lo posible para impedir que el texto propuesto por el Gobierno bipartito sea sometido a su votación final antes del remate de la legislatura, que se producirá a finales del próximo mes de diciembre.