El Correo Gallego

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NOVEDADES EN EL MUNDO LABORAL

Los gallegos no pueden trabajar en casa por falta de banda ancha

En Galicia la repercusión de esta modalidad es casi nula // Horarios adaptables a las propias necesidades y escasa relación con los compañeros son la cara y la cruz // Expertos como Michel Ickx creen que cualquiera que opere desde Internet enviando información se encuadra en esta categoría

DANIEL DOMÍNGUEZ • SANTIAGO   | 22.05.2006 
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Apenas cinco de cada cien empleados españoles trabajan desde su propia casa y no visitan una oficina, no padecen las aglomeraciones del tráfico en hora punta y no llegan tarde a cenar por el mismo motivo. Son teletrabajadores, una modalidad prácticamente inexistente en Galicia.

Este nuevo perfil de empleado ha nacido al amparo de la irrupción de las nuevas tecnologías, y en lugares como Estados Unidos, Dinamarca y Holanda ya supone un cuarto del mercado laboral total.

El teletrabajo consiste en desarrollar una actividad profesional en cualquier momento e independientemente del lugar común de trabajo, que se sustituye por el domicilio del trabajador. El ordenador y una conexión a Internet se convierten en las únicas herramientas necesarias, lo que permite a las empresas ahorrarse hasta un 50% de los gastos, básicamente por no necesitar ya de unas oficinas.

"España cuenta con un escaso interés por modificar sus mecanismos laborales", explica Rocío Sánchez, responsable del trabajo Productividad y nuevas formas de organización del trabajo en la sociedad de la información. En él, pone de manifiesto el retraso español, francés y portugués respecto a la media de la Europa de los 15, situada en el 13%.

Sin banda ancha

En Galicia los expertos y los propios teletrabajadores consideran que su repercusión es nula, extremo que no ha podido confirmar la Consellería de Traballo. En todo caso, la vinculación del teletrabajo con la implantación de las nuevas tecnologías es evidente y la comunidad gallega no sale bien parada en este terreno. Sólo el 12,6% de las viviendas gallegas posee banda ancha.

Los especialistas en la materia van un paso por delante y piden ampliar el concepto de teletrabajador, dañado por la imagen del empleado que opera desde su propia casa.

El presidente de la Asociación Española de Teletrabajo (AET) y referente en esta materia, Michel Ickx, quiere sustituir este mediático término por el de "oficina ubicua", es decir, grupos de trabajo que trabajan en red. Es lo que él denomina "inteligencia colectiva". A Galicia llegará el de "teletrabajo" cuando el vocablo ya esté desfasado.

¿Una panacea?

Alerta además de que no es la panacea para crear empleo, sino una herramienta más al servicio de las necesidades de comunicación. "A la AET vino gente a entregar su currículo", recuerda.

Ickx aboga por desterrar el concepto "fantasma" del teletrabajador al recordar que siempre se han enviado trabajos por correo. Ahora circulan en bits.

También permite ahorrar. "Yo utilizo el skype (teléfono por Internet) y hoy he hablado con Yakarta, Seattle y Bogotá", dice antes de ironizar: "Se teletrabaja desde la propia oficina".

LA OPINIÓN SINDICAL

El peligro de perder derechos

Los sindicatos no se fían de la implantación de esta modalidad porque consideran que alejarse de la oficina y convertirse en una cuenta de correo electrónico puede repercutir en los derechos de los trabajadores.

"Pedimos que esta modalidad no se imponga y se aplique únicamente cuando el trabajador lo solicite", explica Eladio Romero, secretario de Acción Sindical de UGT.

Sin embargo, Comisiones Obreras, a través del responsable de Comfía, Anxo Romero, considera que su grado de implantación es prácticamente nulo en Galicia, cuestión vinculada, según el representante de UGT, con que "el grado de implantación de las nuevas tecnologías en Galicia es casi nulo".

Ambos coinciden a la hora de exigir que desarrollar un trabajo desde el propio hogar no lleve aparejada la imposición del estatus de autónomo, con las mayores cargas fiscales que eso supondría.

Michel Ickx, sin embargo, rebate estos argumentos. "Este aspecto legal no tiene sentido porque hay gente que no trabaja en la oficina desde siempre, como los encargados de la paquetería, así que causará los mismos problemas que con ellos" .

LOS TIPOS

Desde casa

La oficina se transforma en el propio domicilio, bien con una habitación aparte, bien con una simple mesa con el ordenador.

Corporativo

Incluye sobre todo a directivos que realizan parte de su trabajo desde casa. Dependen físicamente de una empresa con sede y de un departamento en concreto. Algunos desarrollan parte del trabajo en casa y parte en la oficina.

Autoempleado

Categoría conde se incluyen los freelance, escritores, telesecretarios. Es elegido porque la empresa lo muestra o porque venden servicios a otra empresa.

Nómada

No precisa conexión física con la oficina. Es la que practican vendedores y agentes de seguros, publicistas y creadores.

Oficina remota

Desempeña su trabajo en centros satélites alejados de la oficina central .

LAS CLAVES

Las estadísticas varían mucho

A pesar de las reticencias del presidente de la AET a la hora de ofrecer datos, la cifra de teletrabajadores puede rondar los 350.000 en España, aunque varía mucho en función de qué modalidades se incluyen dentro de esta categoría laboral.

Desconectar y las horas en el camino

Michel Ickx responde con un humor fino cuando se le pregunta si no desconecta nunca de su trabajo. "¿Y el que se levanta a las 5 de la mañana para coger el coche 90 minutos hasta la oficina? Cansa como todo", resume .