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Francia intercepta en el Mediterráneo un petrolero procedente de Rusia

La operación tuvo lugar "en alta mar", y en la misma participaron otros países aliados, tras las sospechas de navegar con "una bandera falsa"

Interceptación de un petrolero ruso por parte de la Marina francesa.

Interceptación de un petrolero ruso por parte de la Marina francesa. / X / EMMANUEL MACRON

Leticia Fuentes

Leticia Fuentes

París

La Marina francesa interceptó este jueves en aguas del Mediterráneo un petrolero "procedente de Rusia" sospechoso de pertenecer a la flota fantasma, y que contravenía las sanciones internacionales que prohíben exportar petróleo de ese país, según anunció el propio presidente Emmanuel Macron.

"No dejaremos que nada quede impune. La Marina francesa abordó esta mañana un petrolero procedente de Rusia, sometido a sanciones internacionales y sospechoso de navegar bajo bandera falsa", informó el jefe de Estado, a través de sus redes sociales.

En la operación, que tuvo lugar "en alta mar", participaron otros países aliados "dentro del respeto de la Convención de la ONU sobre el derecho del mar". La Prefectura Marítima del Mediterráneo también ofreció más detalles sobre esta operación llevada a cabo conjuntamente con el Reino Unido en el mar de Alborán, precisando de que se trata del petrolero 'Grinch', que partió de Murmansk (Rusia) el 28 de diciembre de 2025.

El buque pertenece a Cube Ventures Shipping SA, con sede en las Islas Marshall, y desde julio de 2022, ha cambiado de pabellón cinco veces. Una práctica habitual entre los buques de la flota fantasma rusa que intentan evadir la detección de las autoridades occidentales. Dicha irregularidad fue comunicada al fiscal de Marsella, competente en estos asuntos, que decidió abrir una investigación judicial después de "escoltar al barco a un punto de amarre para continuar con las verificaciones".

El conflicto con la flota fantasma

En los 19 paquetes de sanciones contra Rusia adoptados hasta ahora, la Unión Europea ha puesto en la diana a la red petrolera de Rusia, endureciendo el cerco a la llamada "flota fantasma". Actualmente, unos 598 barcos sospechosos de formar parte de esta flota están sujetos a estas sanciones, aunque se cree que en total pueden existir 1.400 buques, según un documento confidencial del Servicio de Acción Exterior de la UE (SEAE).

Este tipo de flotas se han convertido en un problema recurrente, especialmente para las autoridades francesas. El pasado mes de octubre, la Marina interceptó otra embarcación en las proximidades del parque eólico de Saint-Nazaire (este), y detuvo a dos personas, el capitán y su segundo, bajo la acusación de que el petrolero, con bandera de Benín, podría pertenecer a la "flota fantasma".

Esta embarcación levantó las sospechas de haber servido como "plataforma de lanzamiento" para albergar drones que, días atrás, forzaron el cierre del espacio aéreo de varios países, como Dinamarca. El capitán de la embarcación será juzgado por el Tribunal Correccional de Brest el próximo 23 de febrero por "no proporcionar una prueba de la nacionalidad y el pabellón del buque" y por "negativa de cumplimiento".

Para Macron, las actividades de esta flota "contribuyen a la financiación de la guerra de agresión contra Ucrania", motivo por el cual se han convertido en uno de los principales objetivos de la Unión Europea.

Estas embarcaciones se empezaron a multiplicar en las costas europeas después de que la UE prohibiese la importación de petróleo crudo por vía marítima y productos petrolíferos refinados procedentes de Rusia. La pérdida de este importante y lucrativo mercado supone un impacto estructural significativo para Moscú, cuyo presupuesto depende en gran medida de los ingresos derivados del petróleo.

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