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Cita histórica en Washington

Israel y el Líbano inician sus primeras negociaciones directas en décadas: "Hoy descubrimos que estamos del mismo lado"

En el diálogo no participan ni Irán ni Hezbolá, que ha criticado duramente el encuentro y ha organizado protestas en Beirut para mostrar su oposición

Humo por un bombardeo israelí cerca de la ciudad de Tiro, en el sur del Líbano, este martes.

Humo por un bombardeo israelí cerca de la ciudad de Tiro, en el sur del Líbano, este martes. / KAWNAT HAJU / AFP

Andrea López-Tomàs

Andrea López-Tomàs

Beirut

El pueblo libanés mira hacia Washington. Ahí, en la capital estadounidense, se está decidiendo su destino inmediato. Hay una urgencia imperiosa para que se resuelva lo más pronto posible, ya que las bombas y los soldados israelíes siguen acechando el territorio libanés. En Washington D.C. se han reunido esta tarde los embajadores del Líbano e Israel en Estados Unidos para el primer diálogo entre ambos países en décadas. Los dos Estados mediterráneos están oficialmente en guerra desde la creación de Israel en 1948. A lo largo de su historia reciente, el Líbano ha sido objeto de ocupaciones y ofensivas militares israelíes, como la que sacude estos días el país de los cedros. El presidente libanés, Joseph Aoun, ha expresado su esperanza de que las negociaciones con Israel marquen "el principio del fin" del sufrimiento del pueblo libanés.

Tras la reunión de dos horas en el Departamento de Estado, el embajador de Israel en EEUU, Yechiel Leiter, ha celebrado el encuentro junto su homóloga libanesa, Nada Hamadeh Moawad, y el embajador de EEUU en el Líbano, Michel Issa. "Hoy descubrimos que estamos del mismo lado; eso es lo más positivo que podíamos haber sacado de esta reunión", ha dicho Leiter. "Ambos estamos unidos en la lucha por liberar al Líbano de la ocupación iraní, liderada por Hezbolá", ha añadido. "Hablamos de varios temas, sobre todo de la visión a largo plazo: una frontera claramente delimitada entre nuestros países, donde la única razón para cruzar el territorio del otro sea para hacer negocios o para ir de vacaciones; dejamos muy claro que la seguridad de nuestros civiles no es negociable", ha constatado Leiter.

Oposición de Hezbolá

Horas antes del inicio del diálogo, Naim Qassem, el líder de Hezbolá, mostró la oposición de la organización a estas conversaciones, a las que califica de un intento de "exacerbar la situación interna" y hacer que el Estado "se enfrente a su propio pueblo". La negativa de Aoun a retirarse del diálogo por petición del grupo chií ha sido vista por Leiter como "una victoria para la sensatez, la responsabilidad y la paz". "Este es el comienzo de una batalla muy fuerte, fortificada y constante contra Hezbolá; están más debilitados que nunca y, juntos, seguiremos haciendo frente a la amenaza de este grupo afín a Irán, tan vilipendiado y tan pernicioso en la región", ha añadido, sin hacer mención a la exigencia de Beirut de detener los ataques israelíes sobre el territorio libanés, que este martes han matado a 35 personas y herido a 159. Unos 17 países, incluidos Francia, España y el Reino Unido, han pedido al Líbano y a Israel que "aprovechen la oportunidad" que les brindan las conversaciones de paz directas mediadas por Washington.

Antes del inicio de la reunión, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha aplaudido esta "oportunidad histórica". "Estamos trabajando contra décadas de historia y complejidades que nos han llevado a este momento único y a esta oportunidad", ha añadido, diciendo que "esto va mucho más allá" de los altos el fuego. "Se trata de poner fin de forma definitiva a los 20 o 30 años de influencia de Hezbolá en esta parte del mundo, y no solo al daño que ha infligido a Israel, sino también al Líbano", ha subrayado. "Esto es un proceso, no un evento; es más que un solo día, y requerirá tiempo", ha insistido. A su vez, un funcionario del Departamento de Estado, citado por varios medios regionales, ha anunciado la aprobación de "58,8 millones de dólares en nuevos programas humanitarios para proporcionar ayuda vital a los libaneses desplazados".

Según un comunicado conjunto de las conversaciones, "Israel expresó su apoyo al desarme de todos los grupos terroristas no estatales y al desmantelamiento de toda la infraestructura terrorista en el Líbano" y "su compromiso de trabajar con el Líbano para lograr ese objetivo y garantizar la seguridad de los ciudadanos de ambos países". Por su parte, el Líbano "reafirmó la necesidad urgente de la plena aplicación del anuncio de cese de hostilidades de noviembre de 2024, haciendo hincapié en los principios de integridad territorial y plena soberanía estatal", y "pidió un alto el fuego y medidas concretas para abordar y mitigar la grave crisis humanitaria que el país sigue padeciendo como consecuencia del conflicto en curso". "Todas las partes acordaron iniciar negociaciones directas en una fecha y lugar mutuamente acordados", ha concluido.

Sin tregua en el Líbano

Dos días después del inicio de la ofensiva israelí-estadounidense contra Irán el pasado 28 de febrero, la milicia libanesa Hezbolá se unió a la respuesta de su aliado iraní arrastrando a su país a la guerra. Durante los 15 meses previos, en el Líbano había un alto el fuego en vigor que Israel violaba a diario con ataques que mataron a centenares de personas. El hartazgo por esta situación insostenible, convertida en el nuevo statu quo, fue otro de los motivos que alegó el grupo chií para llevar de nuevo la violencia a gran escala a su territorio. Desde entonces, los bombardeos israelíes y los combates en la frontera se han convertido en el pan nuestro de cada día en todo el territorio libanés. Más de 2.120 personas han muerto y más de 6.900 han resultado heridas.

La declaración de un alto el fuego de dos semanas en Irán inundó de esperanzas al pueblo libanés, aunque los líderes israelíes ya habían declarado previamente que una tregua en el país persa no se extendería hasta el Líbano. Y así ha sido. Tras el anuncio del cese temporal de las hostilidades en Irán sin incluir al Líbano, el Ejército israelí lanzó el más brutal de los ataques contra el país de los cedros. Al menos 357 personas murieron a causa del centenar de bombas vertidas en apenas 10 minutos. Gran parte de los 1.200 heridos aún desbordan los hospitales libaneses. La noche siguiente, el primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, anunció las conversaciones con Beirut que empiezan este martes en la capital estadounidense.

Netanyahu busca dos principales objetivos: el desarme de Hezbolá y el establecimiento de relaciones diplomáticas con el Líbano. Sin embargo, el líder hebreo no está dispuesto a detener la agresión durante las negociaciones, aunque esa sea la principal prioridad del Gobierno libanés. Las negociaciones en Washington no incluyen a Hezbolá, el único actor que está respondiendo bélicamente a la violencia israelí, ni tampoco a Irán, el financiador de la milicia. A su vez, Tel Aviv se niega a negociar con Hezbolá. Durante este martes, los ataques de la milicia se han intensificado, provocando que las sirenas sonaran sin pausa en el norte de Israel en el momento exacto en que Rubio iniciaba las conversaciones en Washintgon.

Ocupación a largo plazo

El pasado viernes, la embajadora del Líbano en Estados Unidos, Nada Hamadeh Moawad, estableció un contacto inicial con una llamada telefónica. Aoun ha insistido que las negociaciones serían gestionadas de forma exclusiva por el Estado, ignorando el poder militar y político que tiene Hezbolá, y las consecuencias que esto puede tener en la sociedad libanesa. Durante los últimos días, se han sucedido protestas en Beirut en oposición a este diálogo que muchos ven como el reconocimiento del enemigo que más dolor ha causado al país. El Gobierno libanés insiste en que su voluntad es conseguir un alto el fuego, por mucho que Netanyahu haya dicho que eso no va a ocurrir.

Además de los brutales bombardeos, los soldados israelíes llevan semanas conquistando territorio libanés entre feroces combates con milicianos de Hezbolá. Este fin de semana Netanyahu pisó tierra libanesa ocupada. Sus ministros ultraderechistas han expresado su voluntad de ocupar el sur del Líbano, como ya han hecho en varias ocasiones durante el último medio siglo. Pero esta vez pretenden quedarse. "No estamos hablando de cinco puntos [en referencia a las cinco colinas estratégicas que controlan en territorio libanés desde el alto el fuego de 2024], estamos hablando de un cinturón de seguridad fuerte y profundo", dijo este lunes Netanyahu, alegando que esta ocupación es necesaria para evitar la amenaza contra los ciudadanos del norte de Israel.

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