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Movimiento ultra

¿Qué es la Save Europe Act? 5 claves de la campaña liderada por supremacistas blancos que defiende las deportaciones masivas

El grupo, apoyado por figuras destacadas de la ultraderecha europea, asegura que los "pueblos nativos" del continente corren el "riesgo de convertirse en poblaciones minoritarias en sus propias patrias"

Una campaña europea impulsada por supremacistas blancos convoca protestas en Barcelona y Madrid en plena crisis de Ceuta

Los fundadores de Save Europe Act, Eva Vlaardingerbroek y Martin Sellner, en una protesta en Bruselas.

Los fundadores de Save Europe Act, Eva Vlaardingerbroek y Martin Sellner, en una protesta en Bruselas. / SAVE EUROPE ACT

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Lucas Font

Lucas Font

Barcelona

La campaña Save Europe Act aterriza este sábado en Barcelona con el objetivo de consolidarse en España en un momento de enorme tensión por la crisis de Ceuta. El grupo, liderado por dos supremacistas blancos y apoyado por figuras destacadas de la ultraderecha europea, aspira a sumar cada vez más adeptos con sus polémicas propuestas, las cuales incluyen las deportaciones masivas de inmigrantes y proteger a los "pueblos nativos" del continente ante "el riesgo de convertirse en poblaciones minoritarias en sus propias patrias". Pero, ¿en qué consiste exactamente esta iniciativa? Te lo explicamos en cinco claves.

El grupo parte de la premisa de que las culturas y las tradiciones "históricas" de Europa están desapareciendo debido a lo que califican como el "reemplazo demográfico". La inmigración, aseguran, ha dañado la cohesión social, los servicios públicos y la "continuidad étnica" de las naciones europeas y ha provocado un aumento de la delincuencia y de la marginación de las "poblaciones autóctonas en sus tierras ancestrales".

Se posiciona a favor de paralizar la concesión de visados de estudios y de reunificación familiar para los ciudadanos no europeos; aplicar limitaciones estrictas a las vías de inmigración legal; acelerar las deportaciones de inmigrantes en situación irregular y de las personas que hayan cometido delitos, un proceso bautizado por la ultraderecha como "remigración" y que incluye incentivar las repatriaciones de inmigrantes en situación legal que "no estén integrados" o que constituyan una "carga cultural o financiera significativa".

La iniciativa está liderada por dos figuras controvertidas: la neerlandesa Eva Vlaardingerbroek y el austríaco Martin Sellner. Vlaardingerbroek, exmiembro del partido ultra holandés Foro por la Democracia, ha causado polémica al relacionar la europeidad exclusivamente con la raza "blanca". "Europa es, históricamente, un continente blanco. Es nuestro hogar y tenemos derecho a ser la mayoría étnica en nuestras propias tierras", aseguró en la CPAC, la conferencia de la ultraderecha celebrada este año en Hungría.

Sellner, miembro del movimiento ultra Generación Identitaria, fue investigado por su vinculación con el supremacista blanco Brenton Tarrant, autor de los ataques contra dos mezquitas en Christchurch que acabaron con la vida de 51 personas en 2019. Al igual que Vlaardingerbroek, Sellner también ha vinculado en repetidas ocasiones a la "gente europea" con la "gente blanca" y ha afirmado que la diversidad étnica "no es algo positivo ni beneficioso", sino "una carga para la sociedad".

La campaña Save Europe Act ha recibido el apoyo de rostros destacados de la ultraderecha europea. Entre ellas el presidente de Vox, Santiago Abascal, quien figura como uno de los firmantes su estatuto, presentado ante la Comisión Europea a través de una iniciativa ciudadana. "Hay jóvenes europeos que no están dispuestos a quedarse de brazos cruzados mientras les arrebatan sus naciones y su futuro. Nuestra amiga Eva Vlaardingerbroek es una de ellos", aseguró en sus redes sociales poco después de la presentación de la campaña.

Otros representantes de la ultraderecha también han respaldado públicamente la iniciativa. Entre ellos el exprimer ministro húngaro Viktor Orbán; el líder del partido ultra francés Reconquista, Éric Zemmour; o el diputado del Parlamento británico Rupert Lowe, fundador del partido radical Restore Britain y aliado del multimillonario estadounidense Elon Musk.

A pesar de mostrarse abiertamente en contra de la Unión Europea, los impulsores de la campaña utilizaron las propias instituciones europeas para forzar a la Comisión a implementar una moratoria formal a las vías de inmigración "no occidental". El objetivo de la moratoria era detener la llegada de inmigrantes y llevar a cabo una reforma integral del marco legal centrada en la protección de las fronteras exteriores, la instalación de barreras físicas y tecnológicas, la aplicación de procesos rápidos de control e identificación y los mecanismos de retorno inmediato.

La propuesta ciudadana, sin embargo, fue rechazada por Bruselas a finales de julio al considerar que supondría una discriminación basada en la raza y el origen étnico, algo que va en contra del tratado y de la carta de los derechos fundamentales de la UE.

A pesar de la negativa de Bruselas, el proyecto sigue recabando apoyos y recogiendo firmas en su página web. Más de 700.000 personas han suscrito la propuesta, de las cuales más de 45.000 lo han hecho desde España, según la organización. Su objetivo es llegar al millón de firmantes en los próximos meses y redoblar la presión sobre las instituciones con el apoyo de algunos de los partidos ultra más destacados en Europa.

Más allá de la campaña digital, el movimiento también aspira a demostrar su fuerza en las calles. La manifestación de Barcelona es una de las primeras de una gira por el continente que pasará por Madrid el próximo 29 de agosto y seguirá por otras ciudades en las próximas semanas, incluidas Lisboa, Milán, Viena y Praga.

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