Cine
‘Kill Bill: The whole bloody affair’, una celebración de la cultura popular
El viernes 10 de abril regresa a las salas la obra maestra de Quentin Tarantino, ‘Kill Bill’, tal y como la concibió el director, en una sola película y con algunos retoques y añadidos

Uma Thurman, protagonista de 'Kill Bill'
Quim Casas
Son muchas las películas concebidas inicialmente en dos (o más) partes. Y hay otras planteadas en una sola, de cuatro o más horas de duración, que los productores decidieron trocear en dos para sacar más rédito comercial. Es el caso de 'Novecento', de Bernardo Bertolucci, y, sobre todo, de 'Kill Bill'. Miramax acertó, al menos en términos económicos. Pero no solo eso. 'Kill Bill Vol. 1' (2003) y 'Kill Bill Vol. 2' (2004), como díptico o filme unitario, constituyen la obra maestra de Quentin Tarantino, una auténtica celebración de la cultura popular concebida a partir de una simple historia de venganza.
Al director le quedó la espina clavada. El primer volumen quedó en 110 minutos. El segundo en 137. Contando por supuesto los créditos, las imágenes finales de la primera parte que anuncian la segunda y el resumen del primer filme incluido al inicio del volumen dos. Un montaje único de 240 minutos, sin ningún extra, podía rastrearse en internet desde 2004 ya con el título de ‘Kill Bill: The whole bloody affair’. Pero la versión definitiva, la que siempre tuvo en mente Tarantino, es la que llega ahora a las salas en copias de 70 mm (en Madrid y Zaragoza) y 35 mm (en las otras ciudades). Una auténtica experiencia que recupera la métrica global de una película que nunca debió dividirse en dos.

Un fotograma de 'Kill Bill' / EPC
De todos modos, con la versión actual se ha producido un pequeño embrollo. Cada fuente citada ofrece una duración distinta de 281, 275 y 253 minutos. La que más se acerca es esta última, pero tiene trampa: el ‘Kill Bill: The whole bloody affair’ que llega ahora a las salas dura 260 minutos, pero hay que contar con los 15 minutos de descanso para que los espectadores estiren las piernas, vayan al baño o compren palomitas, por lo que el metraje real es de 245 minutos, más o menos los mismos, sumando los dos volúmenes estrenados en su momento. Aquí también hay matices, pues los títulos de crédito son únicos, se ha eliminado el resumen de la primera parte y se ha cortado un pequeño y decisivo fragmento: el de la voz de Bill (David Carradine) comendo al final de ‘Kill Bill Vol. 1’ que la hija de la protagonista está viva, mientras que en el montaje actual ella no lo descubre hasta el último capítulo.
¿Por qué suma entonces lo mismo? Hay ahora planos un poco más alargados en el tan duro como divertido entrenamiento con el monje Pai Mei (Gordon Liu) y en el decisivo encuentro final con Bill, pero sobre todo se incluyen ocho minutos más en el violentísimo bloque anime que cuenta el origen de la asesina O-Ren Ishii (Lucy Liu): es una secuencia entera que atañen al asesinato en el ascensor del yakuza que mató a sus padres. Por lo demás, se respeta la estructura en 10 capítulos y las vueltas atrás en el tiempo; la no menos violenta secuencia en la casa de las Hojas Azules contra O-Ren, Sofie Fatale, la colegiala Gogo (y su bola de púas) y los 88 Maniacos enmascarados como Bruce Lee en la serie ‘El avispón verde’, es ahora íntegramente en color, mientras que en el momento de su estreno incluía varios planos en blanco y negro para limar en lo posible su extrema crudeza. De hecho, esta enorme secuencia es la ecuación perfecta yakuza-wuxia-gore.

Un fotograma de 'Kill Bill' / EPC
En ‘Kill Bill’, su obra maestra del reciclaje posmoderno, aquella por la que puede considerársele el mejor y único DJ cinematográfico, se citan ‘La novia vestía de negro’, el ShawnScope de los hermanos Shawn, los expertos en artes marciales Sonny Chiba y Gordon Liu, la sintonía de ‘Perry Mason’ y la conducida por la vertiginosa trompeta de Al Hirt de ‘El avispón verde’, Lole y Manuel, Nancy Sinatra, el organista de Rufus Thomas, ‘Dont’ let me be misunderstood’ en clave flamenca, yakuza, spaghetti western, blaxploitation, anime, manga, espadas samuráis y comic de superhéroes (“los dibujos dejan mucho que desear, pero gran mitología” comenta Bill sobre Superman). Y por supuesto Uma Thurman, que nunca ha estado mejor, como Beatrix Kiddo, alías La Novia, la Mamba Negra y The Mommy. Un gozo permanente, ahora en formato ‘redux’.
Suscríbete para seguir leyendo
- Galicia sumará una tercera salida hacia la Meseta por autovía: aprobado el proyecto del primer tramo de la A-76 en El Bierzo
- Santiago estrena un 'take away' de cocina palestina que ya arrasa en sus primeros días
- La compostelana Urovesa suministrará 12 vehículos Vamtac aerolanzables al Ejército para reforzar su capacidad operativa
- ¿Qué se sabe del cadáver encadenado en el puerto de Ribeira? La Policía investiga si Amador Mos Orellán fue asesinado o se suicidó
- La compostelana Urovesa se sitúa en el centro de la estrategia de Defensa con un acuerdo para vehículos tácticos de 724 millones
- Un escritor gallego hace historia al ganar uno de los galardones de relatos más prestigiosos del mundo
- Una vecina de Figueiras relata el temor ante los robos: 'Tengo dos hijos que ya empezaban a quedarse solos en casa, pero ahora tienen miedo
- Luto en el comercio de Santiago: muere María de las Nieves Iglesias, propietaria de la histórica Sombrerería Iglesias