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El parador de la Costa da Morte que nació del 'chapapote' para fundirse con el Atlántico

En Galicia no escasean los destinos de playa para elegir pero hay uno en la Costa da Morte que destaca por su fusión con el paisaje y por su origen: una tragedia ecológica

El parador de la Costa da Morte que nació del 'chapapote' para fundirse con el Atlántico

El parador de la Costa da Morte que nació del 'chapapote' para fundirse con el Atlántico / Paradores

Santiago

Que Galicia se ha convertido en un refugio climático es un hecho indiscutible. Desde hace años, la elección del destino de vacaciones ha experimentado un cambio sustancial -el norte está conquistando a cada vez más turistas que antes optaban por las costas del sur de España- y nuestra comunidad cada vez resulta más atractiva para quienes buscan escapar del calor extremo. No hay mejor termómetro para demostrarlo que las inversiones inmobiliarias: mientras la compraventa de casas cayó un 6,1% en junio a nivel estatal, en la comunidad gallega destaca un incremento de un 10% respecto al mes de junio de 2023.

En Galicia no escasean los destinos de playa para elegir -1.500 kilómetros de costa y más de 800 playas- pero hay uno en la Costa da Morte que destaca por su fusión con el paisaje y por su origen: una tragedia ecológica. Ubicado en Muxia (A Coruña), sobre la playa de Lourido, el Parador Costa da Morte nació para impulsar la economía local tras el desastre del Prestige, en 2002. La idea era convertirlo en una fuente de desarrollo económico y social de la zona.

Construido al borde del Atlántico, su mayor atractivo es la conexión con el paisaje porque su diseño arquitectónico se integra perfectamente con el entorno. Erigido sobre una ladera, el edificio en terrazas con cubiertas vegetales -una idea del arquitecto vigués Alfonso Penela, autor del proyecto original- se mimetiza de tal forma con la naturaleza que cuando el visitante se aproxima a parador por carretera por momentos no ve el edificio. El diseño también propicia que todas las habitaciones (63, repartidas en cuatro plantas) tengan vistas al mar, al igual que la piscina infinita, que permite a los huéspedes contemplar toda la fuerza del Atlántico mientras disfrutan de un baño.

El parador de la Costa da Morte que nació del 'chapapote' para fundirse con el Atlántico

El parador de la Costa da Morte que nació del 'chapapote' para fundirse con el Atlántico / ECG

La esencia gallega del edificio no está solo en esta conexión con el Atlántico. Desde la punta de Lourido puede verse el Santuario de la Virgen de la Barca y la punta rocosa de Corpiño do Muxía. Detrás se divisa el Cabo Vilán, en la Ría de Camariñas, y su faro, considerado por muchos como más bonito de la Costa da Morte. Un paisaje único en medio del espectáculo que ofrece el mar en la Costa da Morte. Asimismo, los principales materiales utilizados en la construcción y urbanismo del edificio -la piedra y la madera- respetan los tonos neutros de la aquitectura tradicional de Galicia.

Desde su apertura en junio de 2020, 18 años después de la tragedia del Prestige, este parador del fin del mundo (no está muy lejos del cabo Fisterra) colgó el cartel de “completo” durante tres veranos seguidos. Dispone además del Mejor Spa de la Península Ibérica según los Premios Wellness Experience.

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