Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Eurovisión

El suizo Nemo, ganador de Eurovisión 2024, renuncia al premio por la presencia de Israel en 2026

El cantante suizo renuncia al Micrófono de Cristal al considerar que la UER contradice los valores de unidad e inclusión que promueve el festival

Nemo, durante un concierto.

Nemo, durante un concierto. / Ricardo Rubio / Europa Press

Carlos Merenciano

Madrid

El Micrófono de Cristal de Eurovisión 2024 ya no está en manos de su último ganador. Nemo, representante de Suiza y vencedor con 'The Code', ha decidido devolver el trofeo como acto de protesta tras la confirmación de que Israel participará en la edición de 2026. El cantante considera que la decisión de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) supone una contradicción directa con los principios que el certamen proclama desde hace décadas.

A través de un comunicado difundido en redes sociales, el artista explicó que Eurovisión “celebra la inclusión, la dignidad y la unión”, pero que permitir la participación de Israel convierte esos valores en un eslogan vacío. Nemo subraya que su postura no va dirigida contra artistas ni delegaciones, sino contra el uso del festival como herramienta para “normalizar la imagen de un Estado acusado de graves vulneraciones”, mientras la organización insiste en su neutralidad política.

El gesto no es solo retórico. Nemo ha confirmado que el trofeo será enviado de vuelta a la sede de la UER en Ginebra, una decisión que describe como inevitable: “Si lo que se celebra sobre el escenario no se respeta fuera de él, incluso las canciones más bonitas pierden sentido”. Para el cantante, conservar el premio habría supuesto aceptar una incoherencia que no está dispuesto a asumir.

Pese a la contundencia de su protesta, el artista ha querido separar su crítica institucional del vínculo emocional con el certamen. Agradece el apoyo de los fans, la experiencia compartida con otros participantes y el impacto personal y artístico que tuvo su victoria. “La música sigue siendo un espacio de conexión”, aclara, insistiendo en que su renuncia no implica un rechazo a la comunidad eurovisiva.

La devolución del trofeo llega en un momento de máxima tensión para el festival. Tras la última asamblea general de la UER, España, Irlanda, Eslovenia, Países Bajos e Islandia anunciaron su retirada de Eurovisión 2026, que se celebrará en Austria. La organización ha expresado su deseo de que estos países regresen en futuras ediciones, pero el gesto de Nemo añade una dimensión inédita a la crisis: por primera vez, un ganador convierte su victoria en un acto de denuncia contra el propio sistema que lo encumbró.

Tracking Pixel Contents