Opinión | Con sentido común

Las colas del hambre (I)

El BOE acumula a lo largo del año más de 1,3 millones de páginas, en las que se publican innumerables disposiciones legales y anuncios, cuyo desconocimiento no libera de las consecuencias. 

El Real Decreto 93/2024 de 23 de enero de 2024 producirá graves daños a los tres millones y medio de personas en situación de exclusión social que viven en España. 

Hasta el pasado 30 de abril, los Bancos de Alimentos distribuían entre asociaciones benéficas de muy diferente signo, los alimentos adquiridos para este fin con fondos procedentes de la UE (85 %) y del país destinatario (15%).

Los 54 Bancos de Alimentos existentes en España, a través de, aproximadamente, 6.500 organizaciones sociales privadas, hacían llegar esos víveres o a casi 1.200.000 usuarios. 

Distribución que se realizaba sin coste alguno para la Administración, por medio de 78.000 voluntarios que colaboran con los Bancos de Alimentos y las instituciones que reparten las ayudas a los necesitados cada día. Además, distribuyen víveres procedentes de donaciones particulares y de empresas. 

A partir del día 1 de mayo, los Bancos de Alimentos han dejado de recibir víveres procedentes de esa ayuda comunitaria, que representaban el 27 % del total repartido. 

La supresión estaba anunciada por la UE desde el año 2021 adoptó medidas concretas el 23 de enero de este año. 

Hay que añadir que el Consejo Territorial de las CC.AA. aprobó por unanimidad el nuevo procedimiento, uso de tarjetas monedero, cuyo objetivo es mejorar la “autodeterminación de las personas y su dignidad”. 

Otros países de la UE prefirieron continuar con el sistema de recepción de alimentos, España optó por eliminar las llamadas colas del hambre: más dignidad y libertad, pero menos cantidad.

En resumen: a partir del 1 de mayo los Bancos de Alimentos sólo disponen de lo que recibían por donaciones de empresas y particulares. 

En la exposición de motivos del Real Decreto indicado está presente uno de los objetivos de la fastuosa Agenda 2030: “Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible.”

En un segundo capítulo explicaré el nuevo sistema con el que se pretenden eliminar las colas del hambre y mejorar la dignidad y la libertad de las personas necesitadas.

 De momento, la gente, que come cada día, acude a las asociaciones benéficas que, con desolación, tienen que mostrarles sus despensas semivacías desde hace unas semanas. Y les derivan a Cruz Roja, que durante lo que queda de año, se encargará de implementar el nuevo sistema.