Opinión | Posdata

Confusión

Uno de estos días, uno de los periódicos de Galicia nos ofreció, con la letra grande y negra de un titular, un aviso sobre que el gobierno autonómico recibía anualmente unos mil millones de euros menos de los que debía recibir del gobierno central. 

  Por debajo del titular, se explica, correctamente, que los cambios que se han ido produciendo en la cobertura de los gastos de la vejez, la sanidad, las infraestructuras, las ayudas a la inversión y la educación, entre otros, no se habían sabido anticipar debidamente y ahora, como es lógico, se mostraban desajustes entre las necesidades y las disponibilidades. Y estando esto sin resolver, no es culpa del gobierno central que la Xunta reciba más o menos de lo que quisiera recibir.

  Uno y otra están sujetos a los acuerdos que se adopten sobre el Sistema de Financiación de las Comunidades autónomas, pero es obvio, aunque solo sea por esos problemas que se plantean, que la frecuencia de sus convocatorias no es suficiente. Y eso es responsabilidad tanto de los gobiernos regionales como del central. Por ello, si a unas les faltan recursos no es porque el otro se los niegue.

  El referido titular, pues, era engañoso, señalando culpas solo a una parte de los concernidos y exonerando a la otra de cualquiera que le pudiese corresponder. La convocatoria de la Comisión General para las Comunidades autónomas es competencia de uno tanto como de las otras. Si hay culpas son de todos.

   Pero a esto, un descubierto de mil millones de euros, que en el referido titular se señala como culpa del gobierno central, se añade que las decisiones fiscales de la Xunta de Galicia también habían tenido consecuencias sobre su capacidad de gasto equivalentes a unos dos mil millones de euros al año. El doble de lo que dice que el gobierno central le debe y no le da. 

  Puestos en esto, cual es la causa mayor de la incapacidad de la Xunta para dar la debida cobertura a sus gastos. Del Gobierno, unilateralmente, por lo que he dicho, desde luego que no. De la Xunta, que, ahora si que unilateralmente, adopta decisiones de reducción de sus ingresos fiscales, es más que posible, por lo menos para agravar sus insuficiencias.

   Si quieren no meterse improductivamente en un debate más, más ocupados en la celebración del rifirrafe que en la búsqueda de la solución, mejor que se pongan de acuerdo en convocar a la Comisión General para las Comunidades Autónomas y que hablen como y donde se ha de hacer. Sin titulares.