Opinión | Firma invitada

Esperpentos judiciales

CUENTAN que con motivo de una discusión, llevaron una vez a don Ramón María del Valle Inclán delante de un juez. Este le pregunto nombre y apellidos: Ramón María del Valle Inclán; profesión, escritor. El juez a continuación le preguntó si sabía leer y escribir, a lo que Valle Inclán contesto que no. Mucho me sorprende su contestación, dijo el juez. Más me sorprende su pregunta, le replicó Valle Inclán.

Este diálogo para besugos es parecido a los que nos brindan cotidianamente algunos jueces de este país que pomposamente alardean de su poder y sus conocimientos jurídicos cuando en realidad lo que exhiben es una gran ineficacia. En todas las encuestas aparece la Justicia española mal valorada y alrededor del 80% de los españoles creen que no es imparcial. Por otra parte, los estudios económicos apuntan a que una de las deficiencias del sistema español es el funcionamiento de la Justicia que da lugar a importantes pérdidas económicas y de tiempo a empresas y particulares.

Estas últimas semanas hemos sido espectadores de actuaciones llamativas de varios jueces relacionadas con la política. Hemos visto como un juez declaraba secretas unas actuaciones y a continuación las abría a la formación política Vox. El mismo juez hacía público que tomaría declaración a un testigo en un hospital donde se trataba de una enfermedad. Mencionaba al hospital y con eso le hacía público, cosa que desde luego no haría mucha gracia ni al testigo ni a su familia ni al hospital. El mismo juez hacía público la semana antes de las elecciones europeas que citaba a la esposa del presidente el mes que viene. Por otra parte, el tribunal de Justicia de Madrid, siendo ponente una juez que anteriormente estuvo durante quince años en cargos políticos a nivel de directora general en los gobiernos de Esperanza Aguirre y de Mariano Rajoy, permitía rezar un rosario el día de la reflexión y el de las votaciones a cien metros de la sede del PSOE.

Siendo llamativas estas actuaciones, no deben tapar mediáticamente una actuación más relevante. Nos referimos a que la Audiencia de Málaga puso en libertad con cargos al gran capo de la mafia de la droga marroquí-holandesa. Este tenía aterrorizada a muchas personas en Holanda con extorsiones y amenazas de muerte a políticos, miembros del gobierno y a la familia real. Ni que decir tiene que el gran capo huyó. El caso originó un gran escándalo en Holanda preguntando como eso era posible y como funcionaba la Justicia española. El Consejo del Poder Judicial abrió un expediente, cerrándolo porque no encontraba nada ilegal. Sin embargo, no ha habido explicación de por qué el capo fue puesto en libertad. Los jueces y el Consejo del Poder Judicial quedaron tan tranquilos y el capo en libertad. No es la primera vez que capos de mafias escapan a la justicia por despistes judiciales.

Hay muchos jueces bien preparados y que desde luego no están contentos con el desprestigio de la Justicia debido a estas actuaciones. La Justicia esta pidiendo a gritos una reforma y el corporativismo de algunos jueces no debe impedirla.