Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Notas de actualidad

Catedrático de Arte

25 años de exposiciones

El Museo das Peregrinacións e de Santiago lleva ya veinticinco años realizando exposiciones temporales. Tal actividad supuso, entre otros resultados, configurar un fondo, basado en donaciones de quienes las protagonizaron, que suma setecientos sesenta y siete obras de las que la mayoría son fotografías pero también hay dibujos, libros y hasta grabados. Ahora - tomando como título, para una muestra que evocase el trabajo realizado en este orden de cosas, Verba volant, picta manent- se propone un recorrido por ciento diecisiete obras que pertenecen a más de cincuenta autores.

En esta exposición - abierta hasta finales del mes de octubre y que resume nada menos que las ochenta temporales realizadas- el espectador se encuentra con una significativa parte de lo mejor previamente expuesto en diferentes y sucesivos programas desarrollados que abordaron temáticas tales como las peregrinaciones en el mundo, las otras peregrinaciones o patrimonio y camino, asuntos que articulan líneas de trabajos tras las que, siempre, hay artistas de muy reseñable nivel, dispuestos a enseñarnos desde su buen hacer un mundo en el que prima la creencia y el esfuerzo.

Quienes hemos tenido la fortuna de ser testigos de la mayor parte de esas exposiciones temporales que, por serlo, el tiempo dejó en el pasado, encontramos aquí, en las dos salas que se ocupan de acoger ese testimonio de una labor bien ejecutado, trabajos que nos han impactado cuando los vimos por primera vez. Congratula, en cualquier caso, el reencuentro y, también, saber que lo que por aquí pasó desde ese criterio de la temporalidad se quedó aquí, guardado en un almacén, formando parte de los propios fondos de un museo que, en su historial, va sumando actividad y patrimonio.

En el ámbito de lo expositivo cualquier museo que se precie complementa la existencia de lo que muestra con un cierto carácter de permanencia, en la que los cambios de obra suelen ser mínimos, y lo que se presenta con carácter de temporalidad y que, por lo tanto, se mueve en tiempos cortos que, en una ocasión como ésta, vuelve a ser, en cierto modo, rememorado.

Lo que ahora nos aporta este museo tiene, es verdad, el sentido de poner en valor su propia reciente historia pero, al tiempo, la constatación de una labor correctamente realizada. Cabe reconocer, desde esta exposición, de carácter sintético y retrospectivo, que quienes fueron recibidos otrora eran autores con los debidos merecimientos para estar presentes en este prestigioso centro y que, además, lo que aportaron resultaba absolutamente concorde con las líneas de acción propias. El mundo de la peregrinación se construye cada día desde sus siglos de historia, algo que, en una exposición como ésta se detecta en cada rincón, en cada mirada, en cada gesto...

Tracking Pixel Contents