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Opinión | Firma invitada

Profesor emérito de la USC

Mirando la evolución de la Ciencia

na conferencia que di hace unos años acababa con el siguiente párrafo: «Los científicos experimentamos con mayor o menor medida la sensación de acercarnos al misterio de la naturaleza y al de nuestra existencia. La evolución del Universo ha hecho posible que a partir de electrones, fotones, neutrinos, quarks y gluones, constituyentes primeros de la materia, surjan cien mil millones de galaxias, cada una con más de cien mil millones de estrellas, en una de las cuales está nuestro planeta orbitando en torno a una de ellas, y en ella surja la vida con una variedad de especies, y en una de esas especies, la humana, surgen más de cien mil millones de neuronas conectadas entre ellas, de las que aparece un «yo» que se asombre y maravilla por tal inmensidad y diversidad así como de sus leyes que en la medida que se van descubriendo revelan su sencillez y belleza. Al llegar a este momento, el científico guarda silencio, pero igual que el resto de los humanos se pregunta ¿Por qué?».

En este párrafo quise describir esquemáticamente el proceso de evolución del Universo, con sus diversas etapas y como desde lo más elemental se pasa después de la emergencia de diversas estructuras a la vida y dentro de ella a la vida humana con su capacidad para interrogarse, emocionarse y querer.

La Ciencia ha hecho en los últimos siglos espectaculares descubrimientos que nos han permitido deslumbrar un proceso continuo y coherente desde el inicio del Universo hasta nuestros días. Se puede tener la impresión que, hoy en día, todo o casi todo está descubierto y lo único que hay que hacer en Ciencia es desarrollar y aplicar lo ya conocido. Si nos situamos en otras épocas pasadas, se constata que esa impresión es la que se tenía también entonces. Sin embargo, aparecieron inesperados descubrimientos, que revolucionaron nuestro conocimiento, abriendo caminos insospechados.

Al final del siglo XIX había una gran euforia en la Física. Algunos científicos, incluyendo a algunos notables como Thompson, pensaban que ya estaba todo descubierto, quizás podría haber alguna cosa menor a descubrir. En diez años cambia radicalmente el panorama con el descubrimiento del electrón y la aparición de la Mecánica Cuántica y de la Teoría de la Relatividad. Esto transforma no solo la Ciencia sino nuestra manera de vivir, debido a aplicaciones insospechadas, por ejemplo, en un hospital la mayor parte de aparatos que se usan no habrían sido posibles. A estas revoluciones hay que añadir el descubrimiento posterior de la estructura del ADN y posteriormente la revolución genética que ha sido una gran revolución en nuestra comprensión del mundo biomédico.

Al final del siglo XX algunos físicos pensaban que ya se estaba próximo a tener una teoría que explicase «todo» al menos en su fundamento. Los descubrimientos de 1997 mostraron que en el Universo tenía que haber una energía, llamada «oscura», que supone el 70 % del Universo, sumada a que alrededor de un 25% es materia «oscura» de la que desconocemos su naturaleza. En otras palabras apenas conocemos el 5% del Universo. De estar cerca de saber «todo» a no saber casi nada.

La experiencia nos dice que la naturaleza esconde muchos secretos para descubrir y maravillarnos. Muchas de las etapas descritas al principio necesitan comprenderse más profundamente. La Ciencia al fin y al cabo está empezando, solo lleva algunos pocos siglos de vida.

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