Opinión | Miel, limón & vinagre
Jaime Ferrán
Karoline Leavitt, ‘Hooligan’ trumpista

Karoline Leavitt.
Karoline Leavitt (Atkinson, New Hampshire, 1997) se convirtió en 2024 en la secretaria de Prensa de la Casa Blanca más joven de la historia, con tan solo 27 años. Se trata de un cargo vital para ‘colocar’ en la opinión pública los mensajes que interesan a la Administración estadounidense. En la era del trumpismo, quien está al frente de la comunicación del presidente no podía ser otra persona que una hooligan de los alternative facts (hechos alternativos) que puso de moda el movimiento MAGA durante el primer mandato de Donald Trump.
"No darás falso testimonio ni mentirás", dice el octavo mandamiento de la Iglesia Católica. Ese se lo salta Leavitt, que se educó en la Central Catholic High School en Lawrence, Massachusetts, y luego estudió Ciencias Políticas en Saint Anselm College, un centro también católico. Dicen que antes de cada rueda de prensa reza una oración. De hecho, algún vídeo que otro se ha grabado. "Señor Jesús, por favor danos la fuerza, el conocimiento, la capacidad de articular nuestras palabras, divertirnos y tener confianza. En el nombre de Jesús. Amén", dice en una de sus oraciones.
Una vez ha terminado el ritual, Leavitt ya se siente lista para retorcer la realidad e insultar a cualquier periodista que haga su trabajo. En una de sus ruedas de prensa más ‘memorables’, en enero de 2025, la portavoz dijo que "estaban a punto de enviarse 50 millones de dólares de los contribuyentes para pagar condones en Gaza". La Administración de Estados Unidos había anunciado un par de días antes una ‘pausa’ en la ayuda que envía el país al exterior. Después se supo que se trataba de un programa de lucha contra el sida en una provincia de Mozambique que también se llama Gaza.
Como miembro de la Generación Z, Leavitt no esconde sus gustos por los creadores de contenido e influencers, especialmente si son de su cuerda. De hecho, ahora en sus ruedas de prensa hay varios de ellos presentes ocupando sillas en las que antes se sentaban periodistas críticos. "What a stupid question" ("Qué pregunta más estúpida"), respondió una vez a un reportero al que se le ocurrió preguntar si el presidente Donald Trump apoyaría las protestas pacíficas durante una escalada de manifestaciones en Los Ángeles y otras ciudades de Estados Unidos el año pasado. "Por supuesto, el presidente apoya las protestas pacíficas. Qué pregunta tan estúpida", le contestó.
O suelta un bulo del que nunca se retractará o increpa a la prensa que ejerce su trabajo con libertad. Ya hemos visto cómo se las gasta su jefe, el de la cara naranja, cada vez que alguien le pregunta algo incómodo. Hasta llamó ‘cerdita’ a una periodista. Tampoco se crean que a Leavitt, que espera su segundo hijo con su marido, un hombre 32 años mayor que ella, la trata con mucho más respeto. En una entrevista en agosto de 2025, Trump la elogió... pero a su manera: "Esa cara, esos labios, cómo se mueven…". En fin.
Tras el último cabreo del presidente norteamericano con Pedro Sánchez por no dejar sus bases para atacar Irán, la portavoz de la Casa Blanca dijo que España "escuchó el mensaje" —la amenaza de embargo comercial— y que "durante las últimas horas, ha acordado cooperar con las fuerzas militares de Estados Unidos". Tardó minutos en desmentir "tajantemente" esa afirmación el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Otro pecado de confesión para Leavitt.
La joven seguidora del movimiento Make America Great Again también es una gran defensora de la Segunda Enmienda de la Constitución de EE UU, que protege el derecho del pueblo a poseer y portar armas. Tanto es así, que no se mostró muy afectada cuando agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) acribillaron a tiros a Alex Pretti, un enfermero asesinado en Minneapolis que protestaba contra las redadas urbanas de esta agencia migratoria. "Cometió un acto de terrorismo doméstico. Eso son los hechos", llegó a decir Leavitt, asegurando que el manifestante pretendía "causar el máximo daño y masacrar a las fuerzas del orden".
Antes que a Pretti, agentes del ICE asesinaron a Renée Nicole Good, una ciudadana estadounidense con tres hijos que no llegó a salir de su propio vehículo y que no iba armada. En la cadena amiga Fox, donde Leavitt hizo sus prácticas, la emisaria de Trump la llamó "lunática trastornada". Como le supo a poco, también dijo que Good era una agitadora de izquierda. Nunca se puedo demostrar que así fuera, y el vídeo del asesinato solo hay que verlo.
Hechos alternativos. Cuidado con ellos.
- Sociólogos alertan: «El casco viejo de Santiago corre el riesgo de convertirse en un parque temático»
- Santiago estrena un 'take away' de cocina palestina que ya arrasa en sus primeros días
- Demasiado mayor para ascender, pero no para trabajar: una gallega denuncia ante la ONU un caso de edadismo en la función pública
- La compostelana Urovesa se sitúa en el centro de la estrategia de Defensa con un acuerdo para vehículos tácticos de 724 millones
- No ganó, pero esta casa de Santiago se ha colado entre las nominadas a mejor obra del año
- Crujeiras refuerza la USC con tres delegaciones clave: Internacionalización, Salud y Estrategia Digital
- Luto en el comercio de Santiago: muere María de las Nieves Iglesias, propietaria de la histórica Sombrerería Iglesias
- Galicia sumará una tercera salida hacia la Meseta por autovía: aprobado el proyecto del primer tramo de la A-76 en El Bierzo