Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Firma invitada

Profesor emérito de la USC

Mujeres y Salud

En muchos aspectos relacionados con la salud no se ha puesto atención suficiente a las diferencias entre la mujer y el hombre. En algunos de ellos se ha dado por supuesto que los tratamientos, usualmente verificados en patrones para hombres, se comportan de igual manera para mujeres, lo que en algunos casos no es así.

En la salud mental hay diferencias claras. Los datos indican que llaman más veces al teléfono de la esperanza que los hombres, mientras que hay muchos más suicidios en los hombres que en las mujeres en una proporción cercana al triple. Suponemos que también habrá más mujeres que hombres que acudan a las consultas de psicólogos o psiquiatras. La razón probable de esta diferencia es que la mujer pone más fácilmente palabras a sus sentimientos. A veces, el hombre tiene la sensación que no esta bien el hacerlo. Por la misma razón cree que llorar no es de hombres, cuando es una expresión profunda de los sentimientos humanos, independiente del género.

En varias recientes entrevistas en medios de comunicación, el psiquiatra Luis Rojas Marcos indicaba que, en su opinión, el hecho que las mujeres tuviesen más esperanza de vida que los hombres, radicaba en que ellas hablan más. Las personas más extrovertidas hablan más y también viven más. Como decíamos ponen palabras a sus sentimientos. En el caso de las mujeres, ya de niñas se cuentan más cosas de ellas en sus corros que los hombres. Cuando se habla se va racionalizando y ordenando el pensamiento. En media, las mujeres verbalizan entre ocho mil y diez mil palabras al día más que los hombres. No es una cifra muy grande, es equivalente a leer un poquito más que un texto de una longitud igual al que tiene este mismo.

En España, la esperanza de vida de las mujeres es de 86.7 años, la segunda mayor del mundo, solo detrás de Japón. De este dato no se debería deducir que las mujeres españolas son de las que más hablan del mundo. Es obvio que hay muchos otros factores que inciden en la esperanza de vida. Si que está relacionado con la esperanza de vida, el empeño y actitud por la superación de una adversidad, siendo mayor en promedio en las mujeres que los hombres. Probablemente está relacionado con su instinto maternal y la protección de sus hijos que hace a las mujeres más luchadoras.

Todo lo dicho apunta a la mujer no es el sexo débil sino el hombre. Solo en aspectos atléticos y físicos la mujer es el sexo débil y por eso es la que sufre la violencia machista. En la medida que la sociedad se va dando cuenta de las potencialidades de las mujeres, va apreciando socialmente más a la mujer en el desempeño de importantes responsabilidades.

Tracking Pixel Contents