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Opinión

José Antonio López Rodríguez

Santiago

La Almáciga de Santiago de Compostela

La Catedral desde el parque da Almáciga

La Catedral desde el parque da Almáciga / J. Suárez / GOOGLEMAPS

Hay en Santiago de Compostela un barrio que tiene el nombre de origen árabe-hispánico Almáciga. En el plano de 1901 aparece como Monte de la Almásica y en el de 1796 de la Real Academia de la Historia como Monte de la Almáziga, pero en la documentación histórica que se remonta a principios del siglo XVI es Almáciga como veremos.

Almáciga es un término que no está en el diccionario de la Real Academia Gallega, y sin embargo es el topónimo que designa desde antiguo un monte que hoy es parque y barrio cerca de San Caetano.

Plano de Santiago de 1901

Plano de Santiago de 1901 / Cedida

Donde si aparece es en el Tesoro de Diccionarios de la Lengua Española con dos entradas para el mismo término y con significados distintos. Según la primera, almáciga (de almástiga) hace referencia a la resina de lentisco con la que se elabora una goma aromática llamada mástique o almáciga que tiene propiedades medicinales.

Según la segunda, almáciga (del árabe almazría), significa semillero, lugar donde se siembran las semillas de las plantas para después llevarlas a otro sitio.

El diccionario actual tiene una sola entrada para el término con dos acepciones. La primera hace referencia a la resina de lentisco y sus sinónimos son almástiga y mástique. El significado de la segunda es el de “lugar donde se siembran y crían los vegetales que luego han de trasplantarse”, y es sinónimo de semillero y vivero.

En el diccionario actual a diferencia del Tesoro, se indica que esta segunda acepción viene del árabe hispánico almásqa y este del árabe clásico masqâh “depósito de agua”

En portugués existe el término prácticamente igual almácega, que según el diccionario en línea de portugués viene del español almáciga, pero con el significado de tanque pequeño para recibir agua de lluvia o alberca.

Por lo tanto, tres son las hipótesis sobre el nombre del barrio santiagués y su topónimo almáciga. O bien el antiguo monte se dedicó a la obtención de resina de lentisco o almáciga, o pudo albergar un huerto semillero, vivero o almáciga o pudo existir allí una alberca o almáciga con el significado de depósito de agua fiel a su etimología del árabe clásico que no se ha conservado más que en portugués y no en otras lenguas romances.

Como curiosidad, en la actualidad además del Parque del Monte da Almáciga existe el Estanque da Almáciga y por allí está uno de los depósitos de agua que abastecen a la ciudad.

Pero lo cierto es que entre los muchos usos que en tiempos pasados tuvo ese monte de propiedad municipal, estuvo el de vivero o almáciga de robles para la obtención de leñas tan necesarias en aquel entonces.

Y lo cierto es que también por aquellas fechas la Corona de Castilla culminaba la conquista de Canarias y en Santa Cruz de Tenerife surge la localidad de Almáciga y la playa de la Almáciga. El nombre se debe a que en 1496 el valle pasó a manos de grandes propietarios que tras rozar los montes crearon nuevas zonas de cultivo y aprovechamiento maderero.

Viveros de árboles o almácigas eran términos de uso común todavía en el siglo XIX, como por ejemplo en el Reglamento para la ejecución de la ley de 11-07-1877 de repoblación, fomento y mejora de los montes públicos. Allí se regulan los viveros de árboles o almácigas de los Distritos Forestales, en aquellos tiempos regeneracionistas en los que Joaquín Costa escribe “El arbolado y la Patria”, obra en la que también se hace referencia a la siembra en la almáciga.

El monte de la Almáciga de Santiago de Compostela sabemos que era público y de propiedad municipal ya en el siglo XVI.

En el número 4 del año 1889 de la revista de archivos y bibliotecas Galicia Diplomática, se publica un artículo de Pablo Pérez Ballesteros, que había sido concejal de Santiago, titulado “Archivo de la ciudad de Santiago. Notas sobre el monte de la Almáciga”. Cita antiguas escrituras de foros y otros documentos que permiten reconocer el derecho que la ciudad tenía sobre el monte de la Almáciga y su inmediato monte Ouriz. (respecto a este se afirma que en el año 1418 se construyó por la ciudad un rollo, horca o picota del que aún quedaba algún vestigio en la fecha del artículo).

Menciona por sus nombres a los titulares de los foros y a los escribanos ante los que se firmaron por el ayuntamiento desde el año 1521 en adelante. Después se relatan las apropiaciones de terrenos por la desidia municipal y los pleitos y concordias con los usurpadores, pero las ocupaciones y cierres ilegales continuaron.

A principios del siglo XIX incluso hubo allí un polvorín que voló por los aires en 1836.

Al momento de escribirse el artículo, el monte era cultivado dentro y fuera de los cierres y el ayuntamiento no percibía renta alguna habiéndolo dado por perdido.

No sabemos desde cuando comenzó a llamarse a aquel terreno como Monte de la Almáciga más allá del año 1521, fecha del foro más antiguo que cita Pérez Ballesteros. Pero la opinión generalizada es que Almáciga y Balmalige son el mismo lugar y que allí se desarrolló la batalla de Balmalige en la que el Conde de Camiña Pedro Madruga con un ejército procedente de Portugal venció a los irmandiños al frente de los cuales estaba Pedro Osorio.

La Santa Hermandad del Reino de Galicia se había creado en las Cortes de Salamanca por el rey Enrique IV. La petición la hizo el notario de Betanzos Joan Branco en representación de los concejos gallegos para su defensa frente a una nobleza compuesta mayoritariamente por señores de horca y cuchillo que señoreaba el territorio, guerreando también entre ellos desde sus fortalezas convertidas en nido de malhechores. Además, la Galicia popular era fiel a Enrique IV mientras gran parte de la nobleza militaba en el bando del príncipe Alfonso de Portugal. Los irmandiños gobernaron Galicia entre 1467 y 1469. El movimiento revolucionario de las hermandades, que no solo afectaba a Galicia sino a toda Castilla, se radicalizó y finalmente a Galicia volvieron los señores feudales exiliados para poner fin a los desmanes.

Balmalige es un lugar indeterminado que aparece en la documentación del pleito Tavera-Fonseca y sería curioso que el topónimo almáciga de Santiago de Compostela tuviera su origen en aquellos tiempos revueltos de la Galicia medieval.

Fuentes

Pardo de Guevara Valdés, Eduardo. La revolución hermandiña de 1467. Revista de Historia Militar nº 44. 1978.

https://publicaciones.defensa.gob.es/media/downloadable/files/links/R/E/REVISTAS_PDF645.pdf

Pérez Ballesteros, Pablo. Archivo de la ciudad de Santiago. Notas sobre el Monte de la Almáciga. Galicia Diplomática, revista de archivos y bibliotecas, nº 4 de 1889

file:///C:/Users/34658/Downloads/1297823___1773136428463___86400000.pdf

Plano de Santiago de Compostela de 1796. Real Academia de la Historia.

https://bibliotecadigital.rah.es/es/consulta/registro.do?id=62281

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