Opinión | BUENOS DÍAS Y BUENA SUERTE
La bonanza del verano desaparece
El mes de agosto, en el que tradicionalmente se decía que en España no pasaba nada, salvo el tiempo, se abre hoy con muy malas noticias (aunque la economía es líder en Europa). Julio no ha dado tregua, como ya sucedió en los últimos años. La bonanza del verano desaparece. El estrés ya no conoce interrupciones. Hay un continuum de realidad tensionada, como pasa con la vivienda, que al parecer ya no se puede evitar. La alarma es la norma y hay quien se congratula de ella. Ahonda en el desgaste, en la insatisfacción, que alimenta algunas ideas peligrosas. El ciudadano asustado es el resultado de la siembra del miedo, que es ahora la herramienta fundamental de la política.
Ya serán pocos los que vean a Sánchez como un mártir de la causa, a pesar de que, como dicen algunos, le ha pasado todo lo que le podía pasar. Incluso un poco más. Julio ha sido atroz, sí. Y nadie sabe cómo será este agosto que hace no muchos años nos parecía inocente y vacío. Eso ya no existe. Por más que el turismo, que va a lo suyo, siga batiendo récords en este país. Todo se aprovecha, con Sánchez en manifiesta debilidad. Todo se ha confabulado, desde dentro y desde fuera, para propiciar cuanto antes la caída de la legislatura, que la oposición ve ya tambaleante, pero que se mantiene, dicen, en un ejercicio de funambulismo. Sánchez no sólo vive con raro confort en el alambre, sino que se ha acostumbrado al malabarismo político, a la acrobacia dialéctica, y a sortear el lanzamiento de cuchillos que, al parecer, proceden de lugares muy diversos. Incluso de lugares que nunca creeríamos.
Claro que los incendios no han surgido este verano por primera vez. Ni el estallido de la inmigración en Ceuta sucede tampoco por vez primera, aunque si con esta dimensión inabarcable. Sánchez intenta capear el temporal, que es inmenso y desesperante. Como ya dijimos, algunos lo comparaban estos días con el mismo Odiseo en su viaje a casa, ya que estamos con Nolan. Un Odiseo exhausto, asaeteado por los peligros enviados por Poseidón, por el furor de los cíclopes, por los cantos de las sirenas que desean arrastrarlo hacia las rocas, y por los hechizos, propios y ajenos. No hay un Proteo, ese gran pastor de focas, que pueda predecir el futuro inmediato al líder. Ante los retos que aparecen en el horizonte, ante el uso de la política feroz y levantisca, no faltan los que sugieren un cambio de estrategia. Otros dicen: “wait and see”.
Sánchez confía en que se aprecie su política social y sus resultados económicos, que a veces no se escuchan por el ingente ruido que le circunda, pero en realidad existe la sensación de que se ha dejado arrebatar el hilo del relato que narra este momento político. O tal vez no pueda hacerse con todos los hilos argumentales que, como en un mar de rocas errantes, se dirigen hacia su nave con el propósito de hacerla naufragar del todo. Difícilmente agosto podrá superar la crueldad de julio, pero, quién sabe. El mundo de hoy es impredecible. Tras los incendios colosales, no faltan los que parecen comprar las teorías negacionistas frente al cambio climático. ¿Qué se puede hacer al respecto? ¿Qué hacer si muchos deciden negar lo que dice la ciencia?
La llegada a través del mar de 60.000 personas a Ceuta en un solo día, o casi, muchos de ellos menores (lo que ha derivado en la muerte de más de cincuenta personas), ha funcionado como un mazazo definitivo para terminar en este mes, ya trágico de por sí. No hay tregua posible. Las teorías de esta avalancha migratoria son múltiples: desde el enfado de Marruecos por la nueva proximidad con Argelia, hasta el castigo a Sánchez por la proposición de ley para conceder la nacionalidad a saharauis nacidos cuando el Sahara era colonia española, y también a sus descendientes. Será un poco de todo.
Pero hay otros motivos posibles, menos políticos. Simplemente, la búsqueda de un futuro mejor, que creen al alcance de la mano. Sánchez no culpó a Marruecos, con quien también parece practicar cierto malabarismo estratégico: habló de mafias. La indiferencia en los controles fronterizos desde el lado marroquí, según señalan las informaciones, apuntaría, sin embargo, a una herramienta más bien política (eso sí, con trágicas consecuencias. A esta hora, gran parte de estas personas ha regresado a su país, pero ya no podrán hacerlo los que perecieron). La postura de algunos gobiernos de Europa con España me ha parecido de brocha gorda. Y muy oportunista. No digamos la habitual respuesta meliflua de las autoridades de la Unión. No. Ese no es el camino. Europa debe implicarse de una vez por todas en la frontera sur de Europa, la más débil, la única con África. Europa sigue confusa. Como imaginábamos, eso sí, los líderes mundiales de ultraderechas se han unido de inmediato con sus afirmaciones habituales contra los extranjeros. Más brocha gorda. Con Trump a la cabeza, que tal vez acaba de descubrir la existencia de Ceuta (el New York Times lo ha contado bien, pero imagino que él no lo lee…). Le ha faltado tiempo para decir que así acabará Estados Unidos si ganan los Demócratas. Pero hay una pregunta que en mi opinión se alza ahora sobre todas: ¿ustedes creen que 60.000 personas llegan simultáneamente a la frontera de Ceuta sólo porque sí?
- ¿Vas a ver el eclipse en Santiago? El Concello cerrará el acceso en coche a dos de los puntos más populares para contemplarlo
- «Tengo clientes que vienen de Noia, Ordes o Padrón»: el barbero marroquí con agenda llena en O Milladoiro
- El alcalde de Ames califica de excepcional la escasez de agua y pide tapar provisionalmente la fuga en la presa de A Ponte Maceira
- La maldición de las nubes en la costa de Lugo: 'Aquí tenemos el eclipse más largo porque ya empezó a las 8 de la mañana
- A menos de una hora de Santiago: los 5 mejores lugares para ver el eclipse total del 12 de agosto
- Los viajes de fin de etapa cambian su rumbo en Santiago: las agencias digitales impulsan el Interrail y los 'Pasos de Ecuador' para celebrar el fin de etapa
- Retenciones de hasta 6 kilómetros en Padrón
- La ruta aérea Santiago-Nueva York consolidará su presencia en Lavacolla
