Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Reflexión pública

Escritor

Cartografía y épica

A veces los hechos tienen más fuerza que las palabras, sobre todo cuando se trata de ejecutar una misión importante en que los resultados son elocuentes. El atrevimiento, el riesgo, el sentido acertado del momento, el logro, el éxito sonoro, la percepción aguda del terreno, leer bien los signos que emite el mar ante un peligro componen los elementos de una conducta épica, o si se quiere, heroica. Se trata de lograr acontecimientos perennes que después escribirá la Historia. Me refiero ahora a los navegantes españoles y portugueses de los siglos XV y XVI. Toda una épica para una cartografía científica en sus inicios. Una experiencia vivida entre las olas agitadas.

Detrás de cada mapa cartográfico confeccionado está la manera como estos arrojados de la voluntad recibieron la realidad marítima –que es resistencia, dureza y dificultad– en las costas abruptas y los mares bravos, en los continentes nuevos y las islas lejanas. Los capitanes, marineros y timoneles olvidaban cómo fue su vida pasada y presente, como fuese ella, y se centraron, ahora, sólo ante una realidad amenazante (una tormenta), el atisbamiento de tierra firme (como escenario de salvación) o el hallazgo de una playa como receptáculo amable para un descanso merecido después de haber superado obstáculos. El himno para ellos se llamaría ‘Valentía’ y ‘Voluntad’. Afilaron al máximo el valor enorme de la percepción, así como la atención y la concentración subidos en los barcos. Aquí radica el fecundo valor del yo y de la acción desde una decisión clara. Tendrían que surgir las contradicciones manieristas: todo aquello que late firme en el interior como una contraposición sufriente: rebeldía y obediencia, esperanza y desesperación, cobardía y valentía, fidelidad y traición, miedo y superación... ‘Os Lusiadas’ (1572 ) de Camôes es el libro que mejor retrata «a perspectiva contra as fatalidades da natureza» ( Prof. Hernani Cidade ) y el verso: «no mar tanta tormenta e tanto dano» es bien claro.

Esta es una de las dos claves para interpretar correctamente las publicaciones de la Dra. Carmen Manso Porto, de la Real Academia de la Historia. Todos estos mapas marítimos son el producto del esfuerzo heroico de un puñado de hombres cualificados y no cualificados, pero unidos en una fecunda empresa común. Sirvan, entre otros, los siguientes títulos de ella: ‘La primera circunnavegación y la cartografía’, ‘La cartografía de la expedición Magallanes’ – Elcano (1519–1522 ) y ‘La cartografía de las comisiones de límites en América meridional’. Más que descripciones literarias destaca su logro científico, empírico y geográfico que constituyen los mapas y los datos que dejaron.

La de estos marineros la denomino aventura en el sentido más repleto de la palabra; con ella va unida la vivencia y la emoción en la manera como reciben la realidad de las tierras a descubrir y a reconocer. Considero que es acertado aplicarles a la conducta de estos marineros los ‘Actos emocionales trascendentes’ de Nicolai Hartmann. Son los receptivos, los prospectivos y los espon-táneos. Por los receptivos son propios los tipos de actos del «experimentar», «vivir», padecer en sus múltiples variedades y soportar (la presencia de piratas, ejemplo). Por los prospectivos (o anticipativos) son propios los tipos de actos del contar con lo venidero, del estar en situación de expectativa, del estar preparado para lo que vendrá (ejemplo, se avecina una tormenta). Por los espontáneos son propios los actos por los que luchamos para superar la resistencia de la realidad, la acción sobre las cosas, las diversas formas de trabajo (izar las velas, levantar el ancla, ejemplos ). Esta es la segunda clave para una interpretación correcta de los mapas cartográficos marinos , labrados desde un registro difícil, desde una laboriosidad enorme y después de una misión formidablemente cumplida. Estos hechos antropológicos son un instrumento que ayuda a manejar estos tesoros donde confluyen el grabado, el papel con filigrana, el dibujo, la geometría, la topografía y la experiencia hondamente vivida, y son desde ahora colaboradores empáticos de toda la investigación de la gran trabajadora que es la Dra. Carmen Manso Porto: ciencia, vocación, rigor y vigor.

Tracking Pixel Contents