El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Opinión | opinion@elcorreogallego.es  |   RSS - Opinión RSS

{ la ventana }

FERNANDO LUSSÓN

Amenazas frente a diálogo

15.11.2013 
A- A+

EL presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha dado un paso más en su afán por forzar la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña y ha amenazado con realizar una paralización de una semana de la economía catalana como forma de presionar al Gobierno, que se vería privado de su esfuerzo económico durante ese tiempo.

En su amenaza, el líder de ERC ha advertido de las consecuencias que para la economía nacional tendría una actuación de ese tipo, por su efecto sobre la prima de riesgo, la recaudación fiscal, la paralización de la actividad productiva en otras regiones y en definitiva sobe la credibilidad del país, sin hacer referencia a los problemas que de esa acción se derivarían para la propia economía catalana y el efecto que podría tener en algunos empresarios que pensarían en la deslocalización de su producción.

Ha sido el líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, quien le ha advertido de que no escogió el mejor sitio, Bruselas, para pronunciar su discurso amenazante, pese a adornarlo con continuas referencias al ejercicio democrático de los ciudadanos por encima de las normas institucionales.

Como contrapunto a las amenazas de Oriol Junqueras, sin duda un brindis al sol, la reunión en el Congreso entre el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y Duran Lleida sirvió para escenificar los intentos de lograr otra salida que sea distinta al enfrentamiento sobre la cuestión catalana. A ambos les separan dos grandes asuntos y les acercan dos posiciones comunes. Donde Rubalcaba habla de federalismo, Duran lo hace de confederación; donde el primero rechaza un referéndum de autodeterminación, el segundo considera que cualquier solución pasa por una consulta. Frente a esos puntos de vista opuestos, ambos apuestan por el diálogo hasta el último minuto para tratar de encontrar una solución a un problema existente realmente, el del encaje de Cataluña, y por la necesidad de presionar al presidente del Gobierno para que abandone su inmovilismo.

Oriol Junqueras sabe que nunca volverá a tener unas mejores condiciones para aproximarse a la independencia y por eso fuerza su discurso hasta llegar a las amenazas. Pero a los que apuestan por el diálogo les suele acompañar la razón.

Periodista