El Correo Gallego

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{RESEÑA MUSICAL}

RAMÓN G. BALADO

Marimí del Pozo

09.08.2014 
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El primer concierto de la RFG dirigida por Zumalave dentro de este LVII Curso Internacional Universitario de Música en Compostela, estuvo dedicado a la figura de la añorada soprano Marimí del Pozo, quien había sido titular de la cátedra de canto durante años, compartiendo también experiencias en algunos con María Orán, antes de que en esta última década esa plaza le quedase confiada a Isabel Penagos.  Marimí fue tratada con vehemencia por el especialista en voces F. Hernández Girbal, quien la calificó como una cantante de limpia escuela, extraordinaria musicalidad, timbre seductor y técnica irreprochable, llegando a suceder a las también españolas de su cuerda que dejaron huella perdurable.  María Milagros Rodríguez Nieto, fue hija del barítono Carlos Rodríguez del Pozo y de Ramona Nieto. Sus dos tías eran al nacer ella figuras relevantes: Ofelia Nieto- recordada en Música en Compostela con motivo de la publicación de Ofelia Nieto, una gallega en el Olimpo del bel canto de Antón de Santiago- y Angeles Ottein, quien sería su maestra. Fue Premio Extraordinario Lucrecia Arana y su presentación la realizaría en el Teatro de La Zarzuela en un Rigoletto junto al mítico Hipólito Lázaro.  Vendrían posteriormente Il barbiere di Siviglia y La Traviata, demostrando sus dominios en el ámbito de las lírico-ligeras.  Compartiría en temporadas gloriosas éxitos con Lauri-Volpi, Tito Schipa y Mario Filipeschi.   J.Sagarmínaga en Mitos y Susurros, 50 años de Lírica en España, recordaba precisamente la última visita a nuestro país de Gigli en el 47, para el recital en el Teatro Calderón, preludio de su aparición en la Zarzuela en una Lucia di Lamermoor con nuestra soprano.
Su carrera internacional se había consolidado llegando a dar una gala en Zurich, en donde Richard Strauss la felicitaría personalmente. Vendrían roles de bel canto a repartir ente L´elisir d´amore o La sonnambula de Bellini, nuevo salto en la cumbre con otra voz mítica, la de Giuseppe di Stefano, antes de emprender una larga gira por los países escandinavos, dejando impronta en el Teatro Real de Copenhage y en Estocolmo.  Entre el 48 y el 49, otra gran gira por Estados Unidos y Canadá, mientras aprovecha para estrenar los Cuatro madrigales amatorios de J.Rodrigo que grabará en Londres.  En 1950 recibirá la medalla de oro del Círculo Bellas Artes de Madrid y el Premio Nacional Ofelia Nieto, antes de ser invitada por el Liceu barcelonés para conmemorar el centenario del estreno del Rigoletto, cortejo que repetirá en el Teatro Alla Scala de Milán.  Dejará su carrera a partir de 1961 para entregarse a la docencia, comenzado por la Escuela Superior de Canto de Madrid y de presentarse en nuestros cursos sucediendo a Ana Higueras.