El Correo Gallego

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Juan Luis Gil Vázquez . Porriño

El país del ruido

05.01.2009 
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Periódicos y estudios informan que España es el país que está entre los tres ó cuatro más ruidosos del mundo. Creo que va siendo hora de que las autoridades tomen alguna medida al respecto. Los vecinos de las zonas de movida han de soportar los escándalos nocturnos. Las casas casi siempre parecen estar hechas de papel y se escuchan los sonidos de las viviendas colindantes. Las constantes obras que se realizan en las calles, abriendo zanjas una vez por año, en ocasiones dos veces al año, para canalizaciones, hacen que la vida cotidiana sea un constante ruido.

Imagínense las personas que trabajan habitualmente por las noches lo que han de soportar cada mañana cuando van a descansar. Son muchos más de lo que cree la gente, personal de la sanidad, de seguridad, vigilantes privados, recogida de basuras, taxistas, personal de gasolineras y de mantenimiento, servicios de emergencias, bomberos, repartidores, conductores de líneas nocturnas, pescadores nocturnos que descargan al amanecer, locutores, militares, camareros de locales nocturnos, dependientes de tiendas 24 horas, camioneros, recepcionistas de hotel, un sinfín de oficios y ocupaciones. A ellos nadie les respeta, se les dice que hay que aguantar, la vida transcurre de día. Por ello se deberían hacer campañas de sensibilización para que las personas sean más respetuosas con los vecinos, radio y televisión más bajas, no hablar a gritos, pero eso es cuestión de educación.

Siempre escuché que en otros países, incluso en el interior de los bares, la gente conversa en tono mucho más bajo que aquí. España sigue siendo diferente. España es el paraíso de los niñatos y de algunos que no lo son tanto, que con sus flamantes motos o coches aceleran bruscamente, derrapan, hacen trompos, llevan la música a tope, sin que se haga nada. Y qué me dicen de los dichosos cohetes los días de fiesta. ¿Es lógico que lancen docenas de fuegos por las mañanas a veces en sesiones de casi una hora para fastidiar a los que están durmiendo?, ¿por qué no se regula todo esto?