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PILAR VIDAL LÓPEZ

Más que votar, habría que “botalos”

27.05.2014 
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Siempre pensamos que el “rey” de la deformación sistemática de la realidad, el esperpento, era Valle Inclán, pero le han salido unos cuantos imitadores. Algunos políticos catalanes, con el Presidente al frente, no cesan de sorprendernos con sus comentarios, “ideas” y determinados comportamientos.

Ahora el Sr. Mas, se ha dirigido, en el mes de Abril, al secretario de la Organización Internacional de la Francofonía (OIF), para solicitar el ingreso de Cataluña en la comunidad de los países de lengua francesa, como “invitado especial”, sin consultar a nadie, “porque yo lo valgo”. Si Napoleón levantara la cabeza, se sorprendería mucho, dado que, cuando los franceses invadieron España, fueron muchas las bofetadas que les dieron los catalanes en ese momento. Tendrán que retirar y esconder al “Timbaler del Bruc”, que hace 206 años, con el sonido de su tambor, logró ahuyentar a las tropas del General Schwartz.

En el año 2005, Pascual Maragall, pretendió lo mismo que el Sr. Mas, pero por aquel entonces, el actual Presidente de la Generalitat, que estaba en la oposición, lo calificó de “una pifia más” del Sr. Maragall, apelando a la realidad idiomática, de que el inglés era la lengua extranjera preferida en la enseñanza. ¡Cómo cambian los tiempos!. A ver qué piensan los franceses.


Los españoles tendremos que vivir en Cataluña. Allí no existe el paro, ni corrupción; no tienen problemas con los servicios sociales, la educación, la sanidad, todo funciona a la perfección. En Cataluña, señores, no hay crisis, por eso sus dirigentes, como no tienen otra cosa que hacer, se dedican a tocar las narices y a declararse independientes, porque gracias a ellos, el resto comemos. En Cataluña no existe otro problema que, la consulta del día 9 de noviembre. No importa que no sea legal, lo que diga el Tribunal Constitucional o el Parlamento, ni lo que digan los muchos catalanes, que no quieran sumarse al independentismo, ellos están por encima del bien, del mal y de las leyes. Ya tienen, incluso, escogidas las urnas, que serán de cartón, para que salgan baratitas y encargaron las papeletas para votar. En ambos casos utilizarán a los presos. ¡Qué bien, el dinero público no hay dónde gastarlo! Luego pedirán más, porque, según ellos, se lo debe España. Son como un pozo sin fondo. Es la Comunidad Autónoma, que más incumple con el déficit fijado por el Gobierno, por delante de la Comunidad Valenciana. El desfase de Cataluña supera, aproximadamente, unos 1.200 millones de euros.


El sostenerse en el poder, hace, políticamente hablando, extraños “amigos”. La prueba es que, en la recta final de las elecciones al Parlamento Europeo, hubo “batalla campal” entre los dirigentes políticos catalanes. Todos contra todos, tonto el último o sálvese quien pueda, incluso entre los socios. Cada cual tiró para su “casa”. Qué se puede esperar. Por ejemplo, ERC formó parte del tripartito, apoyando a Montilla, ahora se alía con CIU. El caso es estar en la palestra. Como se dice “van con unos y vuelven con otros”. Más que votarles, deberían “botalos”. Es imposible hablar con quien no quiere oír ni ver, salvo lo que le interesa.


Esperamos que les quede un mínimo de sensatez, sino habría que aplicar el artículo 155 de la Constitución. Nadie está por encima de la ley. El erario público es de todos y no se puede malgastar alegremente.