El Correo Gallego

Opinión | opinion@elcorreogallego.es  |   RSS - Opinión RSS

{los pasos contados}

ALFONSO VILLAGÓMEZ

'El sueño del celta'

02.11.2010 
A- A+

LA ÚLTIMA NOVELA de Mario Vargas Llosa, nuevo Premio Nobel de Literatura, que pronto podremos encontrar en las librerías, lleva este título. En ella, el genial maestro literario cuenta la historia de Roger Casement, personaje real entregado a la causa nacionalista irlandesa, que conspiró contra el Reino Unido en plena I Guerra Mundial, que participó en el alzamiento del Ulster de 1916, que luchó en el Congo belga y acabó condenado a morir ahorcado. Una historia fantástica que ahora ha sido hecha una espléndida realidad narrativa en un texto que indaga en lo más terrorífico de esa forma de fanatismo que para el autor son los nacionalismos. El nacionalismo, cree, "es la peor construcción del hombre" y su expresión más extrema, el nacionalismo cultural, provoca, según Vargas, "daños irreparables para las sociedades que tienen la desgracia de padecerlo".

En determinadas circunstancias históricas, el nacionalismo ha podido representar valores positivos desde un nacionalismo de "resistencia" que se diferenciaría del nacionalismo de "exclusión". Sin embargo, las manifestaciones contemporáneas más perniciosas llegaron al convertirse el nacionalismo en ideología cargada de perjuicios, que distorsiona valores insuflando la idea de una permanente frustración en la periferia ante las "injustas" imposiciones del centralismo.

El sueño del celta es un poema que escribió en vida el protagonista de esta historia. Nos llega ahora en forma de esta novela ejemplar, que va contribuir a tapar los huecos de un personaje enigmático de cuya experiencia política y vital habría mucho que aprender. Pero sobre todo, se trata de un libro con el que disfrutar. Aunque, una vez cerradas sus paginas, seguirán estando ahí las fantasías de aquellos que aún hoy en día se siguen empeñando -en Galicia y en otros territorios- en insistir en una realidad que, como la ficción de esta novela, sólo existe en su imaginación. Y es que, como sostienen los neurocientíficos, la razón no es que tenga que ser necesariamente una, es que no viene del mismo lugar que los sentimientos y los sueños.

a.villagomezcebrian@gmail.com