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Abusos, Iglesia y sociedad

    DE un tiempo a esta parte se suceden las noticias sobre casos de abusos a menores por personas pertenecientes a la Iglesia, ya sea en su condición de sacerdotes o religiosos y también de algún laico. Los casos han sido reconocidos por la Iglesia y por diversas ordenes religiosas como los maristas y los jesuitas, que han pedido perdón por no haber actuado con la rotundidad y celeridad exigidas y también han resarcido económicamente a las víctimas. Alemania, Irlanda, Estados Unidos, Chile, Italia, Francia y también España son algunos de los países donde se han conocido casos lamentables de abusos a lo largo de varios años.

    El tema es muy importante y por eso es natural que la opinión pública ponga la atención en ello y la Iglesia sienta vergüenza, empezando por el papa Francisco que ha puesto todo el empeño en luchar contra ello para que no vuelva a darse en ningún lugar. Una de las causas por las que la Iglesia ha tardado en reaccionar ha sido por la errónea intención de evitar el escándalo, lo cual ha impedido actuar con la contundencia debida.

    El tema fundamental son los abusos a menores, y la lucha contra ellos, ya sean en la Iglesia o fuera de ella. El foco de la atención en los casos eclesiásticos no nos permite ver la magnitud de los abusos en otros lugares que pueden pasar desapercibidos. Los abusos no deben ser motivo para iniciar una campaña anti Iglesia como parece darse en determinados círculos.

    En Francia, todos los medios se han fijado en los 300.000 casos que el comité independiente Sauvé, puesto en marcha por la Iglesia francesa, señala como sucedido desde el año 1950 dentro de la Iglesia gala. Sin embargo, nadie, que al menos yo tenga noticia, ha puesto de relieve el número de cinco millones y medio de casos que el mismo comité señala que en el mismo período se habrían dado fuera de la Iglesia.

    Se ha preguntado frecuentemente a los obispos franceses qué iban a hacer para resarcir a las víctimas sin decir nadie que se debía hacer dentro de la sociedad gala para luchar contra los abusos y resarcir a las víctimas de estos fuera de la Iglesia

    En España no solo ha habido casos dentro de la Iglesia. Si se habla con asistentes sociales de ayuntamientos de la España profunda y de la no tan profunda, les dirán que los abusos han estado al orden del día dentro de las familias. Padres con hijas y hermanos con hermanas, dentro de un silencio sórdido y con un encubrimiento familiar peor que el habido dentro del ámbito eclesiástico.

    Los casos aparecidos en centros educativos, lógicamente no se restringen a los de la Iglesia, aunque solo los de esta han estado bajo el foco mediático. También en colegios e institutos se silenciaron casos para no alarmar y para no perder prestigio el centro. También ha habido casos en gimnasios, piscinas y otras actividades deportivas así como en centros sanitarios sin que se haya preguntado cuál ha sido la magnitud real de los abusos en dichos lugares.

    Combatir los abusos debería ser fundamental en la toda la sociedad, no solamente en la Iglesia.

    26 nov 2021 / 01:00
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