El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Opinión » Firmas

ABEL VEIGA

Se abre la veda

14.09.2018 
A- A+

EN la ruleta en que los políticos han convertido el día a día de sus quehaceres, todo vale. Todo, con tal de desgastar, denostar y denigrar al adversario. A la yugular. Directamente, sin piedad. Se cobran piezas mayores. Aunque alguna o para alguna se han unido tres partidos para que las Cortes no investiguen a algún ex jefe de Estado y ciertos negocios. ¡Cómo si las Cortes realmente quisieran alguna vez investigar algo en sus comisiones que más nos vale no calificar! Pero no se quejen. Ahora con la Universidad por testigo, como aquella inolvidable Lo que el viento se llevó y ¡su Dios pongo por testigo!, todo vale como munición. Prepárense. En el fondo ciertos males que sufren las universidades han venido por las vehemencias de la clase política, o es que no recuerdan también lo que pasó con las Cajas de Ahorro, aunque las culpas eran compartidas por otros estamentos.

Lo que nunca entenderé como profesor universitario es el exceso de titulitis que sufren padres, alumnos y también políticos. Menos que alguien que no se va a dedicar al mundo académico el porqué y para qué quiere hacer una tesis doctoral. Y eso que el que la escribe no siempre ... (oportunos puntos suspensivos)

Se ha abierto la veda en los currícula habida cuenta que en este país semitrágico y cainita siempre se ha exagerado todo. Y más si cabe en los currícula. Nunca pasaba nada, hasta que de pronto, la veta nos lleva a un filón inimaginable. Y pagarán justos por pecadores, así como todos por los que unos pocos hacen, o unas instituciones consienten o buscan en el mercadeo de los negocios del trato de favor. Así nos va, así, nos catalogan. Eso es lo triste. Lástima que el talento en este país nunca ha sido apreciado, pero sí la medriocridad y los comportamientos y conductas menos éticos. Aunque esto último, me temo, a nadie importa.

El sainete de las últimas horas con la exministra de Sanidad, las dudas sobre el presidente de los populares y ahora también, de nuevo, la tesis doctoral del presidente del Gobierno, cimentan una caída a los infiernos de una forma de ser del españolito, pero también de la clase política. Se niega todo, se amenaza con demandas y querellas, alguien clava la daga final cual puntilla escalofriante -ya sea el robo de unas cremas (error involuntario como dijo al ínclita dimitida), ya sea un plagio en todo regla sin rubor ni complejo, ya sea- quién sabe lo que se puede estar tramando.

Y en la galería de las vanidades pero también vaciedades en que han convertido los políticos el hemiciclo, saltan los cuchillos afilados a diestra y siniestra. Hay piezas a cobrar y todo vale. No sé si realmente merecemos los políticos que tenemos, pero es que la sociedad española no es mejor ni más moral que sus políticos, todo es reflejo de lo que es, mediocridad, superficialidad, asepsia absoluta de valores y referentes.

Las sombras de dudas ya están ahora mismo depositadas tanto en Sánchez como en Casado. Y veremos como desde este momento, si no antes, muchos políticos ya se cuidan de borrar e incluir lo que en verdad, precioso vocablo "verdad", con significantes o acepciones que nadie lee, dicen y reflejan sus currícula.

El espectáculo está servido, como la honestidad e integridad por los suelos. No lo olvidemos. Empieza el show. Y si arde Troya, pues que arda, aunque siempre existirán cortafuegos en algún palacio.

Profesor universitario