El Correo Gallego

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RESEÑA MUSICAL

RAMÓN G. BALADO

La “Banda Municipal en el “Gaiás”/ “Vivid Consort”: “Bitter fruit”

16.09.2018 
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Concierto de la “Banda Municipal” en la “Cidade da Cultura”-17´30 h.-, con su titular Casiano Mouriño Maquieira en lo que será la clausura de la XV Xuntanza de Corais Galegas” (Fecoga), en el que interpretarán un programa a la altura de los convidados, con el protagonismo absoluto de las mismas, que en su sesión de tarde, incluirán de obligado la “Negra sombra” de Juan Montes y el “Himno galego” de Pascual Veiga.  Un habitual, será Bernardo del Río, con la “Foliada de Santiago”, compositor que presta sus partituras y en mayor medida cuando el coralismo cobra un necesario primer plano. El autor de “A Lenda de Montelongo”, vilargarciano de nacimiento y compostelano de adopción, fue un destacado compositor y musicólogo, primando de forma natural la inspiración folklórica. Había en 1893 y pronto descubriría su afición a la música desde la adolescencia. Cuando ingresa en el “Banda Municipal”, tendrá la fortuna de encontrarla en un buen nivel artístico, antes de optar a la plaza de bombardino de la “Banda del Regimiento nº 17” de Zaragoza ganándola con facilidad. El ámbito musicológico, vendrá a mayores por su entusiasta entrega al campo de la investigación, llegando a ser director del prestigioso orfeón “Cantigas e Agarimos”

“Los gavilanes” de Francisco Guerrero, aportará el “coro de pescadores”, en arreglo de J. Lois, zarzuela con estreno en el “Teatro de la Zarzuela”, en julio de 1923, con trasfondo rural, que le traerá uno de sus mayores éxitos entre España e Hispanoamérica,  y que será una incursión en la llamada zarzuela grande, distanciándose de cualquier aproximación a resabios arrevistados o de opereta. La respaldó una crítica en su favor, como la aparecida en “ABC”, que destacó su carácter clásico: “Guerrero ha desdeñado el ritmo fácil, ligero, alegre y cabaretístico del “foxtrot” y ha escrito una partitura dentro de los clásicos moldes de la zarzuela, siguiendo la ruta marcada recientemente por ilustres compositores, para volver a sus primitivos cauces de nuestro género lírico”

“Nabucco” por el “Coro di schiavi Ebrei Va Pensiero”, de G.Verdi, un himno oficioso italiano, por decreto de voluntad popular, ahora que tenemos reciente “Il Trovatore” de “Prom-Ópera”, en el “Auditorio de Galicia. El coro de los esclavos hebreos, “Va pensiero, sull´ali dórate”, es un pasaje coral con su leyenda a cuestas, ya que el autor había recibido el libreto de Merelli, tras pasar una dura crisis de creación, y que guardaría de forma desinteresada. Al abrirlo casi por azar, se encontró con las palabras que le intrigaron, hasta el extremo de divagar sobre ellas. Quiso devolver el libreto a Merelli, pero ante la insistencia, la ópera terminará por suscitar su interés. Lo demás es historia.  

“Vivid Consort” en “Espazos Sonoros”

Un trío para obras renacentistas en “Espazos Sonoros”, que nos lleva a San Martiño de Mondoñedo (Lugo)- 19´00-, el “Vivid Consort”, en una programa preferentemente dedicado al período y época de Enrique VIII. “Bitter fruit”, el título vendrá al caso para la temática directriz, una elección de canciones melancólicas de amor, que desgranarán Christine Gringler y Lorina Vallaster-flauta de pico y canto-y Shen-Fang Chiu, flauta, con formación en la “Universitat für Kunst und Drama Wien” y que, al mismo tiempo, colaboran con otros grupos de músicas antiguas. “San Martiño de Mondoñedo”, fue creada como sede episcopal en tiempos de Alfonso III, siendo su primer obispo Sabarico, al que sucedieron personajes como San Rosendo, fundador del Monasterio de Celanova. En 1112, tiempos de la Reina Urraca, su sede se trasladará al interior, en Vilamayor do Val de Brea. El templo que acoge el concierto, observa el estilo románico lombardo-catalán, en oposición al románico más común del noroeste peninsular. Destaca por sus capiteles historiados y las pinturas de diferentes épocas, que luce el cimborrio. La reforma de 1896, se culminó con unos contrafuertes que le dan su aspecto actual. La “Dirección Xeral do Patrimonio Cultural da Xunta de Galicia”, acometió en 2017, obras de conservación y acondicionamiento, junto con el desarrollo de la museografía.

Otra actividad en la jornada de ”Espazos Sonoros”, nos invita a la visita a la “Fortaleza da Frouseira”-15´00 h.-, en compañía del historiador Anselmo López Carreira, para la visita a ese lugar símbolo de la resistencia contra el asedio de los Reyes Católicos, liderada por el mariscal Pedro de Cela. Las primeras noticias se reciben  a través de documentaciones de 1156, con las revueltas irmandiñas. Un cruento asedio entre 1480-3, por las tropas de Fernando de Axuña, en las disputas por la anexión del Reino de Galicia, traerá como consecuencia su destrucción. Será hacia 1916, con el “Rexurdimento das Irmandades da Fala”, cuando se pretenda reconstruir los elementos de identidad de la nación gallega, que traerá el proceso de idealización de la figura de Pardo de Cela, asó como la de Frousleira como lugar de memoria.

“Vivid Consort” en la corte de Enrique VIII y su época, con compositores representativos. El monarca de convulsa memoria, consumó la separación del papado de Roma y fue un defensor de las artes, especialmente de la música, siendo él mismo un artista apreciable. La fuente principal será la canción profana y para grupos instrumentales, con un testimonio de fe que será el “Henry VIII´s Songbook”. En la corte destacaban las colecciones de violas, flautas de pico e instrumentos de tecla. William Cornysh-“Fa La Sol”-, fue el más importante de sus músicos, también actor y dramaturgo o director de escena hombre clave para la rica tradición del entretenimiento cotidiano, siendo también “Gentleman” de la “Capilla Real”.

John Wilbye-“Ah Cruel Amarilis”-, fue un dotado madrigalista y autor de importantes “anthems” y fantasías para viola. Puso música a una obra capital, “The Triumphs of Oriana”, de 1601.  Antoine Brumel- “T´Andernaken”, había trabajado en Chartes, en Ginebra, en la Corte de Saboya y en Notre Dame de París, sucediendo a Josquin des Près y Obrecht en Ferrara. Sus misas tendrá trato de favor en la edición de Ottaviano de Petrucci y su fama excederá su época, gracias a Roland de Lassus. Por su elegancia y magisterio, superará a los compositores de su generación.

William Byrd- “The Eagle force”, “ Whereat an ant” y  “In Winter Cold”-  pudo ser alumno de Tallis, destacando como organista de la Catedral de Lincoln y maestro de los cantantes del coro, antes de trasladarse a Londres. Fue “Gentleman” de la Capilla Real, en un ascenso triunfal en la vida social. Fue un brillante contrapuntista, experto en estilos polifónicos. Mantuvo relaciones con la aristocracia católica, en medio de los enfrentamientos de una corte como la de Enrique VIII y a mayores, destacó como impresor, contribuyendo a divulgar el virginal como instrumento popular, entre breves preludios, pavanas y gallardas.  Colegas suyos, fueron Elway Bewin-“Browning”- y

John Baldwin, del que se anticipa “Coock as I me walked”. Thomas Bateson-“Love would discharge the duty”, fue organista de la Catedral de Dublín y conocido por sus madrigales.

 Será otra “Capilla Real”, la francesa, en la que nos encontraremos con Mathieu Gascoigne-“Je suis trop jeunette”-, y Eustache du Carroy- “Un jeune Fillete”, que dejarán constancia entre “I Love unloved”, un anónimo y la pieza de Enrique VIII “Taunder naken”.  John Coperario, es decir, Coprario -“Fantasie”-, laudista y cosmopolita, sobresaldrá por las “fantasías”  y las variadas “suites”. Italianizó si nombre tras su estancia en el Continente. Había recibido el encargo de la educación musical de Williams Lawes y de la Princesa de Gales. Compuso sus “fantasías” más importantes mientras estaba al servicio de Carlos I, la mayoría para una o dos violas, bajo de viola y órgano.

   Johannes Ciconia- “Sus une fontayne” y O felix templuem jubila”-, estuvo en Roma y Milán, antes de pasar a Mantua. Un músico que propició un estilo nuevo entremezclando elementos de las músicas italiana y francesa, del siglo XIV, en un dominio perfecto de ambas tendencias.   Josquin Desprez-“Helas Madame”-, santo y seña y cuya catalogación de obras resulta un auténtico laberinto por su compleja datación.  Orlando Gibbons-“Galliard”-, perteneciente a una dinastía de grandes músicos y personaje clave en la música inglesa de comienzos del XVII. Fue corista del “King´s College” de Londres y “Gentleman” de la “Capilla Real”, además de organista en la “Westminster Abbey”