El Correo Gallego

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BEATRIZ CASTRO / PERIODISTA

En Santiago toca abrazarse a San Cristóbal

17.11.2019 
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AL IGUAL que el resto de España, en Santiago llevamos muchos meses esperando a que obras de vital importancia obtengan el OK definitivo por parte de un Gobierno que no para de poner la excusa de que está en funciones para trabajar menos que un heladero en Siberia. ¿También los sueldos de toda la troupé gubernamental se han adecuado a la baja por dicha inactividad o por el contrario el bloqueo no ha afectado a esa parcela? La respuesta, amigos, no está en el viento. En fin, el caso es que por aquí seguimos con muchas infraestructuras básicas hechas unos zorros mientras esperamos a ver si el abrazo entre Sánchez e Iglesias fructifica en un acto de amor completo, con el consiguiente desbloqueo oficial, o fue solo la puntita y nada más a la espera de ver cómo reaccionan los partidos que deben bendecir la consumación, entre ellos varios que tienen por objetivo hacer trizas la Constitución. Sea lo que sea, todo indica que Pedro I El Incoherente se ha escudado infinidad de veces en su supuesta incapacidad ejecutiva para intentar justificar la desesperante parálisis que vive el país. Ya se hizo el remolón mucho más de la cuenta, exhibiendo informes cambiantes y contradictorios, cuando tocó liberar los fondos que se le deben a las autonomías, y su modo de actuar semeja ser el mismo en todo lo que tiene que ver con inversiones y plazos. ¿De verdad acometer una obra tan menor como el rebacheo del peligrosísimo periférico compostelano necesita pasar tantos trámites? ¿Qué alegará el Gobierno si cualquier día se produce un gran accidente debido al nefasto estado en que se encuentra, agravado por el mal tiempo que padecemos, la principal vía que circunvala la ciudad? ¿Qué excusas se sacará de la manga para justificar tanta inacción y pasotismo? Iremos viendo. Y mientras ellos se abrazan cada vez con más ardor, a nosotros nos toca besuquear con fruición a San Cristóbal, patrón de los conductores. Aunque sea una conducta muy poco laica en el marco de un Gobierno progresista.