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CARLOS LUIS RODRÍGUEZ

Cuando los fachas son constitucionalistas

12.02.2019 
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¿SERÍA posible una manifestación similar de "las izquierdas"? El plural es tan abusivo como cuando se habla de "las derechas" porque con el apelativo se simplifica una variedad que no admite un reduccionismo tan grosero. Hay una geometría política que sigue existiendo a pesar de las contorsiones a que obligan los pactos y según la cual el PSOE está más cerca del PP que de Bildu, y los populares se sitúan más próximos a los socialistas que al voxismo. El plural además evoca la dialéctica de la Segunda República, un experimento que naufragó por culpa de esquematismos y simplificaciones que hicieron imposible la moderación.

Admitamos a pesar de ello lo de "las derechas" y "las izquierdas" y preguntémonos si una concentración como la de Madrid pero de izquierdas es imaginable. No en cantidad sino en calidad. Si la contabilidad no falla en la declaración final se mencionó ocho veces a la Constitución, y si las imágenes son ciertas sólo hubo banderas constitucionales, algo que debería reconfortar a cualquier demócrata. De momento España cuenta con una derecha dura que desfila bajo enseñas legales y da vivas a la Carta Marga al término de la marcha. Sea por convicción o contención ninguno se sus parroquianos lanzó ataques a Cataluña ni portó pancartas en pro de la abolición de las autonomías. Es obligado concluir entonces que "las derechas" son plenamente constitucionales.

¿Podemos afirmar otro tanto de "las izquierdas"? Los socialistas son progenitores de la Constitución y su constitucionalismo es incuestionable. No puede decirse lo mismo de sus aliados más o menos coyunturales. Constitucionalistas fetén no hay entre los que respaldaron la investidura de Pedro Sánchez. Aparte de ese satélite del PSOE llamada Nueva Canarias, ni Podemos, ni Esquerra Republicana, ni PNV, ni PDeCat, ni Compromìs ni Bildu serían capaces de acudir del brazo a una manifestación con la Constitución en la mano. Tardaremos en ver a Otegi, Rufián, Torra y Pablo Iglesias portando la bandera constitucional junto a un dirigente socialista.

Que no se escape el significativo detalle de que en esa nómima de apoyos al presidente Sánchez también hay "derechas". PNV y PDeCat lo son y no está de más recordar que el PSOE gobierna el País Vasco en coalición con la derecha y que hubo una investidura frustrada de don Pedro que contaba con un amplio acuerdo con la derecha de Ciudadanos. El caso es que PP, Ciudadanos y Vox, aun siendo distintos y distantes, no tienen en la Constitución un motivo de discrepancia, mientras que el Partido Socialista choca con sus compañeros de viaje en lo básico por más que los una la conveniencia temporal.

De ahí que el éxito de la manifestación esté en algo que no resaltan los convocantes en su balance. La participación fue nutrida pero no masiva. En cuanto al propósito de fondo, se diluyó en consignas demasiado dispersas. No residió en esto lo bueno de la iniciativa, sino en el constitucionalismo exhibido por los participantes tan alejado de la etiqueta ultra que algunos se empeñaron en ponerle. ¿Con quién podría desfilar el PSOE en defensa de la Constitución?

Periodista