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El Correo Gallego

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CARLOS LUIS RODRÍGUEZ

Operación retorno

10.10.2019 
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EXPLICAR qué era Compromiso por Galicia requiere la ayuda de la Odisea porque es una odisea la que emprenden todos aquellos que abandonan el BNG en busca de nuevos territorios políticos. En la diáspora nacionalista hay de todo pero en mitad del éxodo se produce una bifurcación que lleva a unos a perseverar en el nacionalismo puro, y a otros a ensayar un mestizaje con fuerzas no nacionalistas. Precisamente en la Odisea de Homero se cuenta la peripecia de Ulises con las sirenas que intentan seducir al héroe y sus navegantes.

En este caso las sirenas adquieren diversas formas. Primero se presentan como los restos de Esquerda Unida que necesitan una tabla de salvación para sobrevivir, y la encuentran en el beirismo. Después será el populismo de Pablo Iglesias el que tiente a los nacionalistas exiliados del Bloque con su mensaje fresco y prometedor. El caso es que una parte del nacionalismo que había desembarcado del BNG se enrola con otros tripulantes de la izquierda radical en una aventura que parecía contar con el viento a favor.

CxG hace caso omiso de los cantos de sirena y sigue adelante en solitario. En principio su decisión parece equivocada porque el dúo Beiras-Iglesias inaugura un tiempo político diferente en el que se rompe un tabú que se había mantenido desde antes de la transición democrática, el que prohibía al nacionalismo mezclarse con gente de obediencia estatal, fuera cual fuese el mensaje meloso que emitiese. Sin embargo en la histórica alianza late una ambigüedad que la acabará arruinando. En el fondo Podemos quiere un caballo de Troya (volvemos a la Odisea) que le permita entrar en Galicia, y los nacionalistas aspiran a contar con un caballo de Troya que les de bazas en la política nacional.

Al cabo de innumerables vicisitudes el balance es favorable al podemismo. Obtiene aquí una base más o menos consistente, mientras que en la política nacional sus socios nacionalistas son invisibles, tanto que renuncian a competir en las próximas elecciones. Las sirenas los han apartado sin la menor consideración y ellos se quedan sin barco para seguir navegando. La aparición de una sucursal gallega de Errejón agudiza aun más el aislamiento de los ultimos reductos del nacionalismo que se abrazó a la extrema izquierda española.

Compromiso por Galicia, sin embargo, conserva una pequeña barca y la honra intacta. Ciertamente su intento de configurar un nacionalismo centrista fracasó, como si hubiera una maldición que impide que fragüe un proyecto así. Coalición Galega o el Partido Galeguista en sus variadas versiones testimonian que ese espacio de momento no existe, o existe y está ocupado por el PP y el Partido Socialista. El caso es que CxG inicia la operación retorno al BNG, quizá arrepentido de no haberse dado cuenta en su día de que era mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer. La pregunta es si se trata sólo de la llegada de unos cuantos refugiados, o si es el preámbulo de un regreso de quienes jugaron a aprendiz de brujo con Podemos y acabaron embrujados. De momento la posibilidad de un nacionalismo fuera del BNG se cierra. La Odisea finaliza.

Periodista