El Correo Gallego

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RESEÑA MUSICAL

RAMÓN G. BALADO

Dos conciertos del “Fukio Saxophone Quartet”

20.07.2019 
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Profesores del curso que llevan a cabo el “XV Encontro Galego do Saxofón”, ofrecieron dos conciertos en el Paraninfo da Universidade y que tendrá como continuación el que se confía a los propios alumnos, esta tarde -20´30 h.-, grupo que se presenta como “Fukio Saxophone Quartet”, a los que escuchamos en las pasadas “Xornadas de Música Contemporánea”, con dos actividades, la propia didáctica en el Conservatorio Profesional de Música y la concertística en el “CGAC”, jugando con los distintos espacios que ofrece el centro. Son ellos el saxo soprano Joaquín Sáez; el saxo alto, Xavier Larsson; el saxo tenor Chema Bañuls y el saxo barítono Xabier Casal. El programa no desmentía intenciones, pero las piezas que reclamaban atención, eran precisamente las compuestas para la cuerda de saxos, con un par transcripciones procedentes del cuarteto de cuerda y el piano. Partía con interés primordial el francés Fabien Levy, por la pieza “Towards the door we never opened”, dedicada a la memoria de Julien Copeaux y que se estrenó en el “Wittener Kammermusik Festival”. El autor procedía en principio del jazz, antes de seguir la escuela de Gerard Grisey, y especializarse en orquestación con André Dalbavie, profundizando posteriormente en la rama de las tendencias etnomusicológicas, con Giles Leothaud. También el “IRCAM” y el “Hans Eiler Musik Cons.”, le sirvieron como laboratorio de pruebas, de forma que las tentativas del espectralismo, le tentará de manera notable. La pieza seguida es obra de tensiones sonoras en sus exigencias y con seguridad, la más ambiciosa de las escuchadas.

A similar altura se situaban las tres piezas de Willem van Merwijk- Guillermo Lago, en su pseudónimo-, descripción en lo posible de tres ciudades sin asimilación a esteticismos imaginables. Cada ciudad, una situación concreta, el caso de “Köln”, con la memoria del fantasma sobrevenido de los bombardeos de la Segunda Guerra;”Sarajevo”, un situación parecida pero de tiempos recientes y “Tokyo”, la ciudad desbordada por los excesos que imponen la realidad cotidiana. En lo sonido se traduce por la saturación en los excesos, traducidos con los diálogos agobiantes de los cuatro solistas. Merwijk, el autor- o Lago, se si prefiere-, trabaja preferentemente para intérpretes con los que encuentra claras afinidades, desde el “Netherlands Wind Ensemble”, al “Aurelia & Amstel Saxopohe Quartet” o la “NDR Big Band”

Jean Français, era casi un relax, por el “Petit Quartet”, en los tres tiempos: “Gaguenradise”, “Cantilène” y “Sérénade comique”, la más precisa en cuanto a la idea de conjunto de la obra encuadrable en las tendencias del “Grupo de los Seis”: ironía con desparpajo, una soltura de natural frescura, la aproximación a las músicas ligeras o una insalvable influencia de jazz en pleno auge. Un gusto por la expresión directa que algo deberá también al music-hall y las variedades. Obra situada en el justo medio, entre las que se plantean con más rigores y ansias de romper condicionantes, pero necesarias dentro de estos planteamientos, como les escuchamos en otras de Georg Friedrich Haas, Lisa Streicht o Gordin Kampe.

Debussy en transcripción del “Cuarteto para cuerdas en Sol . Op. 10”, en el primer tiempo “Animé et très décidé”, que en esta perspectiva nos ayuda a descubrir una obra de paleta tímbrica diametralmente distante de la que estamos acostumbrados a seguir dentro de los patrones sencillamente impresionistas. La obra del francés, quedó con sus señas de identidad de estilo, desde el estreno por el mítico “Cuarteto Ysaÿe”, a finales de 1893. Vista de esta manera, queda como un afortunado re-descubrimiento al igual del que puede producirnos el Albéniz de “Córdoba”, perteneciente a los “Cantos de España Op. 232”, con su profundo paladar ibérico, pero que en la transcripción acaba resultado fácilmente reconocible. Para confirmarlo, el bis con la primera danza de “La vida breve”, de Manuel de Falla, en una de las obras líricas por excelencia y que, en cuanto a esta danza, logrará una excelencia que ayudará a cuantas transcripciones que pueda uno imaginarse.

Un segundo concierto en el que parte del protagonismo, lo acapararon otros profesores del curso, en el que participaron medio centenar de alumnos. Marie Bernadette Charrier, una referencia del saxo moderno, realizó su carrera fundamental en la “Escuela de Bellas Artes” de Burdeos y en el “Conservatorio Nacional”, de la ciudad francesa. Hizo posible la creación del “Ensemble Proxima Centauri”, agrupación interesada por indagar sobre proyectos innovadores, compartidos con escenógrafos, iluminadores, bailarines, videoartistas y creadores en el ámbito de las artes plásticas. Realiza una labor docente de primera línea en los Conservatorios de Nantes y Burdeos, centrándose en las temáticas de teoría musical, análisis y contrapunto. La pianista Hilomi Sakaguchi. Llegó a París en 1999, donde estudió en “L´Ecole Normale de Musique”, con Annie D´Arco. Entre 1991/3, fue compañera profesional del saxofonista Ryo Noda y dos años después, se convertirá en pianista acompañante del “Conservatorio de Burdeos”, especialmente en saxofones, piano y chelo.

Carlos Ordóñez de Arce, pasó por el aula de Ángel Luis de la Rosa, en Madrid y en Burdeos compartió experiencias con Marie B. Charrier e Hilomi Sakaguchi. Obtuvo premios como la “Classic Wind Competiton”, de Hamburgo, en clarinete y saxofón y el “Ville Lège Cap Ferrat”. Miguel Ángel Lorente, estudio en el “Conservatoire de Music et Dance” parisino, obteniendo el “Diplôme de Formation Superieur”, con Claude Delangle, ampliando perspectivas en el emblemático “IRCAM”. Es miembro del “Ensemble Multilatérale” de París, con Yann Robin. Sus años en “Musikene” ocuparon una parte esencial en su carrera entre los años 2008/ 15 y su entusiasmo por la música se forjó en sus años mozos, cuando asistía a los conciertos matinales de la “Banda Sinfónica de Madrid”, en El Retiro.

Un programa para entregarse a la búsqueda de los recursos insospechados en la cuerda de saxofones, por las libertades que concede y las exigencias en cuanto al domino de los instrumentos. Un Paul Hindemith con “Konzertstuck”, modelo en el que la tonalidad se ensancha siguiendo los parámetros defendidos por quien había sido virtuoso de la viola y defensor sin cortapisas de la llamada “Gebrauchsmusik”, una forma de provocar al oyente hasta realizar definitivas caricaturas. La corriente alcanzará a piezas como la elegida para abrir sesión. Jummei Suzuki- “Slapstick”-, vendría para insistir en este ideario propuesto. Un japonés que se plantó en Paris, en 1977, para seguir los dictados de Gérard Grisey, Marco Struppa y Marc Antoine Dabalvie, en orquestación para entregarse en el “IRCAM” a la investigación de la música por ordenador. A partir de 2005, ejercerá la docencia en la “Toho Gakuen School of Music”, volviendo a las raíces en Tokio.

Importancia tuvo el francés Thierry Alla, presidente precisamente de ”Proxima Centauri”, con dos obras de plena identidad: “Parietal “ y “Chaman”- con su obsesivo ”ostinato”, que le acerca a “La Sacrée du Printemps”- en un creador que tuvo como profesor a Michel Fusté Lambezat, y en música electro-acústica a Christian Eloy. En su ideario musical, aparecen Varesse, Ligeti, Stravinski, G. Grisey, Messiaen o Tristan Murail, sobre el que realizó su tesis doctoral. Cuida en especial el cuidado de los micro-intervalos, el control del tempo, los aspectos de la multifonía y la importancia concedida al sonido en sí mismo.

Ondrej Adamek, el autor de “Inflexion”, venía avalado por la “Ac. de Música de Praga” y fue premio de composición del Conservatorio de París, en 2006, también del de “Primavera de SACEM”, de 2009 y del de “Bourges INEB”, en música electroacústica. Otras consideraciones fueron el “Metamorfosis” de Bélgica, en 2002 y 2004 o el de la “Radio Húngara”. Recibió encargos del “Cuarteto Diotima” y del “Klangforum Wien” y entre los estrenos destacados, aparece “Endless Steps”, realizado por Pierre Boulez en en “Lucerne Festival”.

François Rossé dejaba “Fuku Yama”, que tendría el tratamiento de Marie Bernardette Charrier- saxo barítono- y de la pianista Hilomi Sakagouchi. También un heredero de la escuela de Messiaen, además de seguir los magisterios de Paul Méfano e Ivo Malic. Pianista, en un principio, se dejará llevar por J.Marie Landeix, para interesarse e indagar en las posibilidades de la cuerda de saxos, ampliando en nuevas técnicas y recursos. Para piezas como la escuchada, nos ubicamos de nuevo en la formación “Proxima Centauri”, para la que compuso importantes obras, al igual que hizo para “2e2m” o el “Shangai New Ensemble”. Es profesor de la”CNR Bordeaux” y recibió el “Prix National SACEM”, de 1994.

Alberto Posadas, la representación española de la sesión, tuvo “Fragmentos Fracturados”, para saxo alto, segunda de las piezas del su trabajo “Veredas”, obra ofrecida por el “Vertixe Sonora Ensemble”, el año anterior en la Iglesia de San Bartolomé de Pontevedra, intercalando poemas del ourensano José Ángel Valente. Obra pues, de notable interés en el compositor, y que se resuelve en un total de siete composiciones.: “Ruinas”, para saxo tenor; la que se escuchó, “Fragmentos Fracturados”, para saxo alto; “Serán ceniza”, para saxo soprano; “Objetos de la noche”, para saxo barítono y spring- drum; “Arietta”, para saxo sopranino y sordina straight y “Límite”, para preparado. Alberto Posadas es autor de un trabajo de sumo interés: “Nuevas perspectivas en torno al saxofón: De la exploración sonora a la composición”.