El Correo Gallego

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POLÍTICAS DE BABEL

JOSÉ MANUEL ESTÉVEZ-SAÁ

Estrategia de gobierno y oposición

18.01.2020 
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EL nuevo Ejecutivo le pide a la oposición moderación. Le invita a evitar la crispación y a colaborar con un Gobierno de coalición que, según ellos, está avalado por una mayoría social. Aparenta que desean dejar atrás sus calificativos feroces contra el Gobierno anterior, sus argucias para alcanzar una inédita moción de censura, su crítica visceral contra iniciativas y reformas, e incluso su llamamiento a incendiar las calles con la ayuda de sindicatos, colectivos sociales, plataformas ciudadanas, movimientos radicales, antisistema, anarquistas, antiglobalistas, okupas y hasta ecologistas y animalistas.

Aun así, dicen que la gente debe seguir empujando, sabedores, como son, de que, dado el complejo equilibrio de fuerzas parlamentarias, será sobre la oposición sobre quien tratarán de justificar la carga de la culpa de no cumplir con muchos de los objetivos que prometían si llegaban al poder (la lógica negativa de algunos a participar en la renovación viciada del Poder Judicial es un ejemplo).

Y aunque lo disimulen bajo el paraguas de la justicia social y la libertad democrática, se trata de una estrategia de decisión y actuación astutamente planificada. Hasta tal punto esto es así, que buena parte de la oposición parece haber picado el anzuelo. De hecho, los líderes en discordia han asumido ya la invitación del Ejecutivo, y aseguran que llevarán la voz de los ciudadanos al Parlamento desde la moderación y la centralidad.

Asumen, pues, que es desde sus bancadas del hemiciclo, y no en las calles ni rodeando el Parlamento, donde se deben dirimir las disputas legislativas, ejecutivas y, por lo que vemos, incluso judiciales (es decir, que el ejemplo de las primaveras árabes y latinoamericanas ha caído en saco roto aquí). Pues ojalá así sea, o así fuese. Aunque viendo el éxito de unos, el fracaso de otros, y hasta el tono de las sesiones de investidura, mucho me temo que algunos piden diálogo tras alcanzar la victoria, mientras otros asumen la paz tras digerir la derrota.

Y esto le hará pensar a muchos que esos riesgos y ese caos que se anunciaba desde la oposición no deben de ser ni tan graves ni tan peligrosos como se decía. De lo contrario, nadie que se sintiese patriota o tuviese cierto poder podría "dormir tranquilo". Intuyo que sobre esta argumentación se basará el gobierno de unos, la oposición de otros, y el crecimiento de aquellos que han descubierto que las "ideas fuerza", la agitación social que suponen los mensajes directos y sencillos bien argumentados, la lucha mediática y en redes contra la desinformación, la defensa de los símbolos compartidos, la imagen de inflexibilidad, y la coherencia programática de dicción y acción, acarrean éxitos sorprendentes y hasta impredecibles.

No hay más que mirar al exterior, o al interior, para comprobarlo. Eso sí, hace falta abrir los ojos para verlo.

www.josemanuelestevezsaa.com