El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Opinión » Firmas

JOSÉ MANUEL ESTÉVEZ-SAÁ

Felipe VI frente a Trump

24.06.2018 
A- A+

A NADIE que conozca el perfil diplomático del rey Don Felipe y la practicidad negociadora de Donald Trump le puede haber sorprendido el tono apacible y amistoso que ambos mandatarios evidenciaron esta semana en el Despacho Oval. Ambos, desde su ámbito de influencia y representatividad, supieron mostrar sus prioridades e inquietudes, así como su disposición a seguir protegiendo esos vínculos históricos y estratégicos sobre los que tantas veces hemos reflexionado tanto aquí a modo de opinión, como a través de nuestra colaboración con un Instituto Franklin de la Universidad de Alcalá de Henares que se ha convertido ya, a nivel académico e investigador, en una auténtica embajada tanto de España en Estados Unidos, como del gigante norteamericano en nuestro país.

Ojalá, de hacerse efectiva esa visita a España del presidente estadounidense, que ya le propuso Mariano Rajoy el pasado septiembre, y que este martes le reiteró Felipe VI, Donald Trump tenga un guiño especial para con un instituto universitario de investigación reconocido en toda Europa como un referente ineludible en el conocimiento y el estudio no sólo de Estados Unidos, sino también de las relaciones entre ambos lados del Atlántico.

El encuentro entre Trump y nuestro monarca constató ese "interés común", y esos "esfuerzos compartidos" que reconocen tanto España como EE UU. Quizá sea el momento de reivindicar, con más fuerza si cabe, ese papel mediador que debe asumir nuestro país entre la propia UE y Norteamérica. Digo esto siendo consciente del reto proteccionista y arancelario que abandera el neoyorquino, e incluso sabedor de la presión impositiva que está sufriendo nuestra aceituna negra de mesa en el país aliado.

Hasta puedo entender que, dada la presión migratoria y de seguridad que tendremos que afrontar en los próximos años desde el Sur, y dada la pasividad con la que la UE responde a nuestra delicada situación fronteriza, debamos ver en nuestra alianza bilateral con EEUU una amistad irrenunciable. Pero tampoco se me olvida, como ya he señalado aquí y en su momento insinuó el propio Barack Obama, que difícilmente podría encontrar Donald Trump una ubicación más idónea que Morón de la Frontera para su fuerza de despliegue rápido, o que Rota para su escudo antimisiles.

Así pues, bienvenidos sean esa "excelente" relación comercial y militar entre ambos países, y ese "amor a España" que quiso manifestar Trump; y también esa apuesta por los "valores democráticos" que, como expuso Felipe VI, deben seguir reivindicando y protegiendo ambos territorios. Y si, además, el norteamericano sigue considerando el secesionismo catalán como una "tontería", y apoya esa "España fuerte y unida" por la que apostó Obama ante el rey hace tres años, pues mucho mejor.

www.josemanuelestevezsaa.com