El Correo Gallego

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Leña al mono, que es de goma

DEMETRIO PELÁEZ

'Imagine' cogiditos de la mano... ¡ufff!

20.10.2019 
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Algunos mal pensados acusamos en su día de oportunistas al actor Martin Sheen y a su hijo, Emilio Estévez, cuando se embarcaron en el rodaje de una película sobre el Camino de Santiago sacando mil veces a relucir sus raíces gallegas (el nombre real del legendario capitán Willard, protagonista de Apocalypse Now, es Ramón Antonio Gerardo Estévez y su padre, Francisco, era natural del municipio pontevedrés de Salceda).

Lo mismo hicimos con la Xunta por soltar un jugoso dinerete a unos artistas foráneos con la excusa de promocionar en el extranjero el anterior Xacobeo, aunque luego, al ver el film y comprobar la excelente acogida que tuvo en Estados Unidos y en otros países angloparlantes, tuvimos que comernos nuestras sesudas reflexiones y reconocer al menos dos cosas. Guan, que la película, pese a no ser ninguna joya, fue rodada con honestidad y ayudó a descubrir la Ruta Jacobea a un numerosísimo público lejano que nunca antes se había interesado por las caminatas con un notable barniz espiritual. Y chu, que el resultado, muy al gusto yanquilandio, tuvo un efecto inmediato en la audiencia a la que iba dirigida y en seguida el número de peregrinos made in USA se multiplicó por muchos enteros. Todo ello gracias a las numerosísimas personas que se animaron a cruzar el charco para vivir una aventura similar a la del gris y abatido oftalmólogo al que da vida Sheen.

De hecho, los caminantes norteamericanos figuran desde entonces en los primeros puestos del ranquin de naciones que más peregrinos aportan a The Way. En definitiva, un negocio redondo para las dos partes implicadas en el contrato.

Por todo lo dicho, y como los descendientes más torpes de Nostradamus solemos pifiarla en cuanto abrimos la boca, seguramente el nuevo proyecto que acaba de materializar la Xunta para promocionar de nuevo el Camino de Santiago fuera de nuestras fronteras será, a pesar de nuestros recelos, un éxito rotundo. La historia parece repetirse -a menor escala, eso sí- y ahora la fichada es Julia Baird, una simpática señora inglesa que lleva años intentando sacar partido a su condición de hermana de John Lennon (hace bien, conste).

El caso es que doña Julia es la protagonista de un nuevo documental que tiene por objetivo difundir las bondades del Camino Inglés entre, sobre todo, los ciudadanos de la pérfida Albión, muy dados a ponerse tibios de cerveza en Ibiza y poco animosos a la hora de calzarse las botas de siete leguas para descubrir las otras Españas.

En esta ocasión, la estrella de la películano es un acomodado jubilado norteamericano que viaja hasta Santiago esparciendo por el Camino las cenizas de su difunto hijo, fallecido mientras recorría la Ruta en busca de su yo profundo, sino una mujer británica que también experimenta cambios muy positivos en su vida al emprender una caminata bañada en música, reflexiones y misticismo.

En fin, habrá que ver el resultado del invento, porque aunque en principio tiene el aspecto de ser una historieta cogida con pinzas y bastante chirriante, luego a lo mejor se convierte, como The Way, en un bombazo. Entretanto, los escépticos solo esperamos que la cinta no sea un rollete pacifista -Lennon era un gran activista del peace and love- sustentado por peregrinos que caminan cogiditos de la mano al son de Imagine. Ufff, nos entran sudores frío con solo pensarlo.

Paul, tío, ¿por qué no haces tú el Camino de Santiago? AUNQUE John Lennon no pudo cumplir su supuesto deseo de peregrinar en compañía de Salvador Dalí (¿alguien de verdad se cree semejante parida?) , su estampa quedará para siempre ligada al Camino a través de una magnífica ilustración en la que los cuatro beatles aparecen cruzando el mítico paso de cebra de Abbey Road... pero ataviados en plan mochilero y con la Catedral compostelana de fondo. La imagen de Santiago Road se puede ver ahora en medio mundo plasmada en infinidad de camisetas y bolsas de viaje compradas por peregrinos de los cinco continentes, y en ella, como en el legendario disco, John camina en cabeza seguido por Ringo, Paul y Harrison. El orden de marcha es lo de menos, pero sí existe una cierta tendencia a señalar a Lennon como el gran cerebro de la banda de Liverpool, algo en lo que no todos los beetlemaníacos coincidimos. De hecho, y sin negarle ni una sola pizca de talento al excelente músico de las gafas redondas, bastantes raritos creemos firmemente que el verdadero motor del grupo fue Paul McCartney y que gracias a su desbordante creatividad la banda alcanzó la genialidad absoluta. Ya no hablamos de temas inmortales, como los inigualables Yesterday , Hey Jude o Let it be (este último también es de Paul, aunque la firman ambos), sino de flipes tan redondos como la creación de la ficticia banda del sargento Pimienta y el club de corazones solitarios, alter ego de la real que permitió a The Beatles abandonar su zona de confort y explorar caminos oníricos y psicodélicos que marcaron la pauta a las mejores formaciones de los 70. También la portada del LP de los lonely hearts, quizá la más influyente de la historia de la música, fue idea suya, así como la particularísima estética hippie que impregna todo el album. Paul, tío, ¿por qué no haces tú el Camino? PERSONAS QUE SÍ INTERESAN

•••Cada vez menos noticias animan a vislumbrar con optimismo el futuro de la humanidad. Hay demasiados imbéciles sueltos y demasiados radicales a los que nadie pone bozal como para mirar hacia delante con esperanza. Pero de vez en cuando el interés informativo sí gira en torno a personas que realmente interesan y merecen la pena.

 

•••Es el caso de Julia Ammerman, una joven compostelana que lleva ya 8 años trabajando de forma voluntaria con niños ingresados en el Clínico. Con chavales que a veces padecen enfermedades gravísimas, a los que acompaña en sus estudios o juegos. Ojalá todas las noticias estuvieran protagonizadas por muchas más 'Julias' y no por tantos cafres y vagos.

 EL AUTOR ES PERIODISTA