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XURXO FERNÁNDEZ

Jon Hiseman

13.08.2018 
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La cosa es terrible. Una de esas desgracias impeorables, como las llamaba Peter Handke. Jon Hiseman, uno de los cuatro o cinco mejores baterias de la Historia del Rock&Roll, abandonó el edificio por culpa de un tumor cerebral. He ido dejando reposar la mala nueva (esto ocurrió el 12 de junio), a ver si se me pasaba la sensación de impotencia. Como no lo consigo, ahí va.

La primera noticia que tuve de este hombre fue a través de la discografía de John Mayall. A uno, que se compraba todos sus discos, le llegó el turno de aquel Bare Wires (1968), uno de cuyos singles, I'm Stranger, no cesaba de sonar en las Juke Box. Y el álbum, en todo tipo de guateques y ceremonias nocturnas, allá, en los primeros 70.

Otro más de los alumnos aventajados del Padre del Blues Blanco, pues. En el mismo disco, había otros. Mick Taylor, por ejemplo, futuro guitarra de los Rolling Stones. O Dick Heckstall-Smith, que compartiría con Jon su mayor aventura: el supergrupo Colosseum (ya habían estados juntos en la Graham Bond Organisation, donde el batería sustituyó a Ginger Baker, nada menos)...

UNA DISCOGRAFÍA ENVIDIABLE Y PLETÓRICA

Colosseum Live, el disco que coronó la andadura del grupo, donde Hiseman estaba con un elenco de ensueño (Heckstall-Smith, como decía, Dave Greenslade, Mark Clarke, David Clempson, el de Humble Pie, y la voz más pletórica de esos tiempos, Chris Farlowe) fue el que más lo popularizó. Era el director de la banda y el compositor principal. Luego haría otras cosas no menos exuberantes: Colosseum II, con Gary Moore, Tempest, con el vocalista Paul Williams... hasta llegar a su última banda, JCM, con sus colegas Clempson y Clarke. Y eso hasta ahora mismo. Sólo pudo pararlo la muerte. Así de excelso. Así de duro. Así de grande...

¿Banksy en Canido?. Y ya estarán enterados, supongo. La propuesta abierta al misterioso artista era de Estrella de Galicia/1906 y del colectivo Meninas de Canido. Y el caso es que el pasado martes, 17, allí, en el barrio ferrolano, apareció, como por arte de magia, esta maravilla de la ciencia moderna que ven ustedes aquí al lado. ¿Es o no es? ¿Tiene algo que ver Robert del Naja, el de Massiv Attack, aunque sólo sea por el hecho de que cuando toca el grupo, muy cerca aparece uno de los célebres graffitis...?

CRISOL

Nerea, la musa del Mariscomanía. Es el mascarón de proa de uno de los negocios más populares de la Plaza de Abastos. Sí. Ese sitio donde tú vas con tu compra (evidentemente, toda la amplia gama de mariscos que uno puede encontrar allí), y, por un precio sensato, te lo preparan. Aunque, ni que decir tiene, las esperas pueden ser largas. La buenísima fama les precede. Pues bien. Ella es Nerea Isorna. La cara guapa de un negocio redondo...

ARS LONGA, VITA BREVIS

Hit Parade del iPod. El Colosseum Live es uno de los mejores discos de la Historia. En esencia, hablaríamos de Rock Progresivo, pero con una tendencia a los rituales del Jazz, género en el que Hiseman ya se había sumergido en 1966, en compañía de Jack Bruce y Dick H-S, en el grupo de Graham Bond. De Bruce, el bajista de Cream (con Eric Clapton y Ginger Baker), es, precisamente, el tema con que se inicia el doble LP, Rope ladder to the moon, toda una declaración de intenciones, en donde Jon y Greenslade (batería/órgano) dialogan de una forma que recuerda una peligrosa escalada al Everest. Y que contiene cosas como ese Tanglewood'63, donde Heckstall-Smith toca con dos saxos a la vez...

Lamprea, por fín, y en El Quijote. Por fín subieron las aguas, por fín apareció ese extraño resíduo del Pleistoceno, por fín pudimos probarla. Fue en casa de Manolo García, el Quijote de Galeras. Hasta estaba Antonio Cancela (Michelín) para dar fe...