El Correo Gallego

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el sonido del silencio

JOSÉ CARLOS BERMEJO (*)

El cuerpo: una fábula compostelana (II)

10.07.2016 
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Tras meses de estudios y debates las conclusiones de la Comisión de Expertos fueron las siguientes:

Es fundamental, ante todo, la creación del CONSORCIO SANTIAGO ZOMBIES HOMELAND, dotado de independencia económica y con una amplia estructura administrativa, cuyo lema tendría que ser, si se pretendía lograr el éxito, WELCOME ZOMBIES, un lema que pasaría a figurar en las entradas de la ciudad y sería promocionado internacionalmente por la empresa que ganase el concurso de ideas para crear y explotar el logo a nivel mundial y en todos los formatos posibles.

Ese Consorcio debería tener una estructura orgánica muy dinámica y versátil, que estaría articulada en una serie de ejes estratégicos, que serían los siguientes:

a- Científico tecnológico, a cargo de la USC y el CSIC.

b- Artístico-cultural, a cargo del Concello, el Consello da Cultura Galega y la Consellería de Cultura.

c- Económico-político, a cargo de la Xunta y los Ministerios de Fomento, Economía, Hacienda y Educación.

d- Turístico-gastronómico, que dispondría a su vez de un organismo propio de coordinación de sinergias.

Cada cual debería hacer su trabajo con método y racionalidad y para ello se planificaron una serie de objetivos a conseguir y misiones a realizar, que fueron los siguientes.

Para lograr los objetivos científico-tecnológicos sería misión de la USC captar recursos públicos y privados para crear y financiar el Campus Zombie de excelencia internacional, que podría a su vez integrar rápidamente numerosas universidades europeas y norteamericanas pero dando preferencia a las segundas de ellas, por haber sido pioneras en los estudios zombies. Además, dados sus contactos, los norteamericanos, muy ligados al mundo empresarial y muy prácticos, podrían conseguir la esponsorización, o patrocinio, para el Campus Zombie de excelencia internacional de numerosas cadenas de TV y estudios cinematográficos de Hollywood.

Fueron los filósofos y los teóricos de la literatura, siempre en la vanguardia del pensamiento, los que en Santiago introdujeron el tema zombie en la academia, pero pronto los científicos se dieron cuenta de su posibilidades. Y así tuvieron que reconocer la utilidad de las humanidades, tan denostadas a veces y consideradas poco rentables.

Comenzaron naturalmente a trabajar primero los médicos y biólogos, apasionados en este caso por las posibilidades que podría ofrecer lo que se refiere al estudio de la anatomía, la fisiología y la inmunología zombies. Y ni qué decir tiene que en este caso también habría de corresponderle un papel destacado a los investigadores en genética, responsables del estudio de las leyes de la herencia zombie y de los genes responsables del proceso de "zombificación", hasta legar a ser referentes mundiales en el tema.

Pero no solo ellos, también los químicos estuvieron interesados en los procesos de descomposición, fermentación y conservación de los zombies y pensaron que también ellos podrían desempeñar un papel destacado y merecerían una buena financiación. Tras ellos fueron los bioquímicos y farmacólogos, dispuestos a hallar y patentar nuevas moléculas bala y píldoras mágicas para lograr la curación de numerosas enfermedades.Los zombies podrían ser fundamentales para ello porque no hay gente más sana que los zombies. Si están enfermos desde luego consiguen cronificar sus padecimientos y seguir unas veces conviviendo y otras conmuriendo con ellos, y sea como sea lo que han demostrado es su capacidad de resistir a la muerte.

Pero también los físicos, reyes entre los científicos, llegaron con su láseres, y los matemáticos con sus modelos estadísticos y sus ecuaciones, seguidos de los geólogos y paleontólogos, que podrían documentar la historia zombie en el registro fósil desde el inicio de la vida hasta la actualidad. Todos tendrían algo que aportar en el campo de los estudios interdisciplinares, cuya financiación debería ser considerada, no como un gasto, sino como una inversión cara al futuro.

Gracias a ellos se podría también monopolizar la información editando la primera revista de referencia titulada naturalmente International Journal of Zombie Global Studies, que pasaría a ser así la máxima autoridad científica en este campo.

Pero el conocimiento científico no debe ignorar los valores propios del arte y la cultura, pues es no solo compatible, sino además complementario de ellos y por eso se diseñaron las acciones artístico-culturales.

Todas ellas deberían ser coordinadas desde un centro estratégico y por eso se decidió construir una Zombie City para el arte y el ocio, que sería un conjunto de edificios construidos sobre en un gran terreno fuera de la ciudad y estructuradas en torno al edificio central, Zombie Museum, que contendría el cuerpo del zombie primigenio. Y recogería información, objetos, documentación y obras de arte sobre el mundo zombie en la historia, el arte y la arqueología.

Se pensó que la construcción de los edificios podría relanzar el sector inmobiliario tras su gravísima crisis y mejoraría las comunicaciones de la ciudad a medio plazo, para facilitar el acceso al centro de ocio zombie más grande del mundo, Zombiópolis, para cuyo diseño y explotación se recurriría a crear empresas conjuntas con los empresarios de Las Vegas.

La cultura y el arte zombies sería un objetivo estratégico a conquistar, y para lograrlo se tendrían que realizar de modo continuo a veces, y periódico en otras ocasiones, las siguientes acciones:

a- La realización de congresos periódicos sobre los zombies en todas sus facetas, a los que acudirían los mejores especialistas mundiales en cada tema y que podrían ser financiados por las empresas farmacéuticas, químicas, y por la banca en general.

b- La planificación de exposiciones de historia y cultura zombies, con la posibilidad de favorecer el desarrollo de intervenciones de los más destacados artistas y montar instalaciones de corporalidad zombie, obras de teatro, danza y música zombie alternativa, tanto occidental como étnica.

c- La creación de editoriales y líneas de publicación de todo tipo y en diversas lenguas, pero sin olvidar la promoción preferente del desarrollo de la cultura zombie específicamente gallega, que recogería nuestra identidad y quedaría en manos del Consello da Cultura Galega, como es lógico, pues ha acreditado su capacidad organizativa en este campo.

d- La promoción de la cultura zombie gay y lésbica, esencial debido a la importancia que la corporalidad posee en la cultura zombie y a la fuerte vinculación existente entre el cuerpo y nuestra identidad socialmente construida.

e- La promoción de la interculturalidad zombie en el universo digital y en el mundo físico, intentando atraer científicos, artistas y pensadores zombies de todos los continentes, lo que sería fácil cuando se diesen cuenta de que Santiago sería ya su lugar de encuentro y referencia en el que mejor se podrían encauzar todos los tipos de creaciones intelectuales del universo zombie.