El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Opinión » Firmas

a son de mar

JUAN SALGADO

Ourense, su provincia, pide paso

20.05.2019 
A- A+

A FRAGA, reconocían hasta sus adversarios, le cabía el Estado en la cabeza; lo que es una metafórica forma de decir que contaba con la lucidez suficiente como para tener un dibujo cabal de la arquitectura de la Nación y saber qué elementos ayudaban a que ese proyecto político se concretara en progreso.

El ex presidente gallego fue, asimismo, el único con un diseño claro para Galicia, sin que ni antes ni después sepamos muy bien hacia dónde quiere caminar esta desangrada tierra empeñada en construir siempre caminos para la huida.

Si la mirada se reduce a las diputaciones, se echa mucho más en falta esa correspondencia unívoca, de confluencia de prioridades, como atestigua su gestión asentada de viejo en una propagandística política de subvenciones y arreglos de viales.

No ocurre así en Ourense, donde los siete años de Manuel Baltar al frente del organismo provincial empiezan a completar un dibujo que va adquiriendo forma y estructura desde la transversalidad y complementariedad con que están contempladas todas las decisiones políticas en pro de un objetivo común.

El programa del actual titular de la Diputación se concreta en la afortunada expresión de la Ourensanía, como orgulloso sentimiento de pertenencia a un pueblo y un territorio, con sus tres patas asentadas en el rural, el empleo y la cultura. Para desarrollarlos, se potencia el sector agroalimentario y textil (Vinis Terrae, Ourense ICC Week, Observatorio del Medio Rural ...), el termalismo (presencia en los foros internacionales, plan termal...), la formación (Centro de Innovación de FP, empleo tecnológico...), el turismo (Ribeira Sacra, potenciación de las nuevas tecnologías en el turismo...) y el galleguismo que Baltar reclama en el ADN del PP ourensano (In tempore Sueborum, Castelao, Prada, Día de Galicia Mártir...).

Esa concepción política y vivencial de lo que Baltar propone para la provincia de aquí a 2023 -¿Existe algún otro programa electoral de ámbito provincial?-, se concreta en un total de 122 medidas, con hora y día de finalización, como piezas capaces de conformar ese puzle armónico tendente a combatir la desertización poblacional y encauzar la provincia por la senda del desarrollo. Pero el camino siempre precisa de unos primeros pasos y los conocidos hasta ahora -reducción a cero de la deuda, líderes en transparencia, presidencia de Paternalia, vicepresidencias de la Asociación termal europea y de la Confederación Europea de Poderes Locales Intermedios, los primeros en la aprobación temprana de unos presupuestos...- apuntan a la fácil superación de los inconvenientes y suspicacias iniciales y avalan la ya iniciada velocidad de crucero del referido objetivo.

No se sabe qué suerte de configuración del ente provincial depararán las urnas a partir del 26-M y si las extrapolaciones y cobros de facturas ajenas impedirán que esa iniciada ruta de transformación de la provincia pueda seguir su camino. El propósito, sin duda, lo merece. Pero mucho más el haberlo asentado en esa concepción de profundo arraigo cultural, galleguista y abierto al mundo que los hombres de Nós hicieron nacer al pie de las Burgas y cuyo centenario celebraremos el año próximo. Todo un acierto que bien merece ser culminado.

jsalgado@telefonica.net