El Correo Gallego

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POLÍTICAS DE BABEL

JOSÉ MANUEL ESTÉVEZ-SAÁ

Una legislatura predecible

19.01.2020 
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EL propio Gabriel Rufián lo reconoció en El programa de Ana Rosa. Cuando el PSOE es fuerte busca la centralidad del PP. Cuando se siente débil vira a la izquierda. Esta obviedad, que se evidencia en todos los países en los que el centroizquierda y el centroderecha se reparten el poder político (Estados Unidos, Reino Unido y Alemania, incluidos), ha alcanzado en España su máxima expresión, con un Partido Socialista que incluso, para lograr su objetivo de Gobierno, ha aceptado entenderse con nacionalistas, independentistas, soberanistas y hasta filoterroristas. Para Pedro Sánchez el fin justifica los medios. Y su poder ha sido un éxito currado y con visos de perdurar, pues la memoria del votante es frágil y la capacidad de manipulación favorece a quien manda.

No importa que hoy no pueda hacer nada. Qué más da, cuando enfrente tiene esa etiqueta de las "tres derechas" que está logrando vender, y ese concepto de Gobierno de "progreso" que muchos asocian a su evolución personal y a la de quienes lo acompañan en el Ejecutivo. Lo prioritario es controlar los resortes que manejan las grandes decisiones, llámense éstos líderes del procés, Abogacía del Estado, Fiscalía General, o un ministerio de Justicia puenteable. Como señaló el portavoz de ERC, la situación actual supone "darle una nueva oportunidad a la izquierda española para decepcionar".

Aun así, y más allá de tragar con declaraciones sobre "exiliados", "presos políticos", ofensas a España y a sus Instituciones, o cuestionamientos sobre nuestro Estado de Derecho, lo que ahora toca es asumir que un pacto de investidura no es un acuerdo de legislatura, y que tendrá que volver a sacar toda su maquinaria mediática e ideológica para ensalzar aquellos proyectos de fácil aplicación, y acusar a la oposición, como explicábamos ayer (Estrategia de gobierno y oposición, ECG 18/01/2020), de bloquear sus (falsas) promesas electorales.

La ruta es clara. Lo primero es blindarse, vía Fiscalía, de acciones punibles que puedan provenir del interior o del extranjero. Lo segundo, disimular la ineficiencia de un Ejecutivo hipertrofiado. Lo tercero, reivindicar el diálogo y la moderación. Lo cuarto, ejecutar, paulatinamente, a­cciones tan necesarias como la subida de las pensiones, el aumento del salario mínimo, la disminución de la brecha salarial, la subida del sueldo de los funcionarios, la cesión de competencias autonómicas, la ley de protección de menores, el mimo a las renovables, la aportación europea a la transición ecológica, etc.

Incluso la modificación (sólo parcial) de la reforma laboral, del precio de la energía y de las ayudas a la industria electrointensiva, así como las iniciativas sobre una reforma educativa y universitaria, serán presentadas como un intento fallido de su buena voluntad. La oposición, entretanto, se dividirá (primer error) y hasta contrapondrá sus discursos (segundo error), hablando unos de estrategias y hojas de ruta, y otros de valores y principios inamovibles.

www.josemanuelestevezsaa.com