El Correo Gallego

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LA OTRA JUGADA

VÍCTOR TOBÍO

Compromiso, respeto y honestidad

17.11.2019 
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FUE NOTICIA DE portada estos días el desplante de Cristiano Ronaldo a sus compañeros cuando al ser sustituido en el minuto 55 del partido que enfrentaba a la Juventus con el Milán, decidió irse del estadio algo que, por otra parte, podría haberle acarreado una fuerte sanción si hubiese sido elegido para pasar el control antidoping al final del encuentro y no acudiese a realizarlo. Cierto que no es la primera ni será la última vez que deportistas de élite protagonizan incidentes de este tipo e incluso mucho más graves.

Aquí todavía se recuerda el puñetazo que recientemente propinó Neymar a un aficionado francés, la agresión de Mourinho a Tito Vilanova o el famoso pisotón de Hristo Stoichkov al árbitro Ildefonso Urízar Azpitarte, hace de esto ya 29 años. Y qué decir de los múltiples líos en los que a lo largo de su vida se ha metido Diego Armando Maradona, sin olvidar las detenciones protagonizadas por Michael Phelps, conduciendo bajo los efectos del alcohol y Tiger Wods, por sus adicciones al juego y al sexo. Actuaciones todas ellas bochornosas por lo que representaron en su momento y que nada tienen que ver con lo ocurrido con el jugador portugués, que no deja de ser el berrinche de un hombre cuyo ego supera su propia categoría como jugador. Es más, en este apartado le supera con cruces su ex compañero Gareth Bale que, cuando no juega, tiene por costumbre abandonar el Bernabéu diez minutos antes del remate de los partidos para evitar problemas de tráfico.

Sin embargo, aunque no debemos caer en el error fácil de elevar a categoría una simple anécdota, el hecho de que un hombre como Ronaldo protagonice una acción de este tipo refleja, primero la personalidad egocéntrica del jugador y luego, y mucho más importante, la falta de respeto a su entrenador y compañeros a los que deja tirados en una demostración de que lo único que le importa es él y solo él, cuando en un deporte de equipo lo que debe primar por encima del individuo es el colectivo.

Pero llama la atención que un hombre como Ronaldo, que está rodeado de asesores no tuviese el detalle de pedir públicamente perdón limitándose a colgar en las redes una foto suya durante el partido con una frase en la que se limitó a felicitarse por el triunfo ante los milanistas.

Las críticas al fenomenal jugador portugués no se hicieron esperar, cosa lógica por otra parte, pero lo que sorprende es que muchos aprovecharon para arremeter contra su contribución, este temporada, al juego del equipo en un avance de lo que algunos apuntan como el inicio de su declive. Lo cierto y verdad es que este hecho pone de manifiesto que hay deportistas que llevan mal el ir perdiendo protagonismo, sin pararse a pensar que eso en algún momento tiene que llegar y que deberían irse preparando para que el final sea lo menos traumático posible.

Llegados a este punto habría que plantearse algo muy serio, ya que todos estos personajes, son puestos como modelos para los niños que aspiran a emularles el día de mañana. Solo basta con darse una vuelta por los campos en los que se disputan partidos de fútbol base para comprobar como muchos de estos jóvenes imitan los gestos, para bien y para mal, de sus ídolos. Los niños en su primera etapa, al decir de los que entienden de la materia, buscan referentes y los eligen por afinidad pero ya no solo en el apartado deportivo, sino también en su forma de comportarse fuera de los terrenos de juego, en su modo de andar, de vestir... pues lo han tomado como modelos de conducta.

Por todo ello, sería deseable que el deportista tuviese muy presente a la hora de protagonizar determinados hechos que ello no solo le perjudica a él y a su imagen pública, sino que está siendo observado por miles de ojos que ven en él un modelo a seguir, sobre todo si el que está observándolo es un joven que aún está desarrollando su personalidad y todo ello le influirá en su forma de ser y comportarse.

La caída en desgracia de un ídolo deportivo, como refleja la psicóloga y coach del deporte Berta Foch, tiene dos consecuencias: "La repercusión directa al deportista propio de la acción y las consecuencias colaterales psicosociales, para la sociedad en general y en especial a aquellos jóvenes que por medio del deporte potencian su desarrollo integral como persona".

Es por ello que para tener éxito en el deporte, además de destacar sobre el resto de sus compañeros, es necesario, también, tener una actitud adecuada, esto es, competir con honestidad, respeto y compromiso, lo que no siempre sale la relucir pero que, a la larga, hará que uno sea recordado ya no solo como un gran deportista, sino también como un deportista ejemplar, algo de lo que no todos los grandes pueden presumir.

LO QUE DEBERÍA SABER

'EL GUAJE' VILLA Se va uno de los grandes del fútbol español. Se va el penúltimo de los jugadores de La Roja que lo han ganado todo formando parte de un equipo histórico. Se va un hombre que jamás olvidó sus raíces. David Villa, a sus 37 años, acaba de anunciar su retirada como jugador en activo. Atrás quedan sus goles -439 de los que 59 los consiguió con la selección española- y la figura de un hombre que supo sacar provecho de su baja estatura para buscarse la vida ante defensas que en muchas ocasiones le sacaban la cabeza. Echó a andar 'El Guaje', como se le conocía popularmente en el mundillo futbolístico, en la escuela que el Sporting de Gijón tiene en Mareo y de la que han salido tantos y tan buenos jugadores. Comenzó a destacar muy joven por su capacidad goleadora y tras darse a conocer en las filas sportinguistas, el Zaragoza acabó haciéndose con sus servicios de donde pasó al Valencia, equipo en el que estuvo siete temporadas en las que siguió marcando goles que le llevarían a la Selección donde lograría ser campeón de Europa y del Mundo. Precisamente tras el Mundial de Sudáfrica fichó por el Barcelona en el que alcanzaría sus mayores logros a nivel de club ganando Ligas y Champions, además de otros títulos menores. Sería en las filas azulgranas donde sufriría una gravísima lesión de la que tardó en recuperarse por lo que, dado su ostracismo, dio el salto al Atlético de Madrid donde permaneció una sola campaña con más sombras que luces. Así, viendo que ya no podía competir al máximo nivel decidió continuar su carrera en una liga menor, primero en las filas del New York City y, luego, en el Molbourne City, para fichar en diciembre del año pasado por el Vissel Kobe de Iniesta. Y ahora pone punto final a una carrera que le devolverá a su tierra asturiana.

LA CARA Y...

ÍDOLO El alemán Jürgen Klopp lleva camino de convertirse en un ídolo para los aficionados del Liverpool, club al que llegó en el verano de 2015 y que poco a poco fue construyendo un equipo a su imagen y semejanza que, a día de hoy, está considerado uno de los grandes de Europa. Hace un año consiguió meterlo en la final de la Champions, competición que ganaría este año y ahora lucha por acabar con la sequía en lo que al título de Liga se refiere, pues la última vez que lo logró fue en 1990. Treinta años después es el mejor colocado tras imponerse al City prolongando su racha de doce jornadas sin conocer la derrota.

LA CRUZ

AL BANQUILLO Se las prometía muy felices Juancho Hernangómez cuando tras proclamarse campeón del mundo con España comenzó la pretemporada con los Denver Nuggets, equipo en el que tuvo un claro protagonismo la pasada liga, en la que fue titular en 25 partidos, promediando 5,8 puntos y 3,8 rebotes. Sin embargo, en la campaña actual apenas cuenta para su técnico ya que en los diez primeros partidos sumó un total de 19 minutos de juego lo que, de continuar esta situación, le hará replantearse su futuro en la NBA pues está en una edad en la que no puede permitirse una temporada en blanco.