El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Opinión » Firmas

EL DÍA DESPUÉS

PEPE CASAL

Volvieron

23.01.2018 
A- A+

Sí, hacía mucha falta, y el Obradoiro volvió a ser el equipo de las siete victorias, el del comienzo de la Liga, y llegó la octava en una pista difícil ante un rival que estaba en racha y de mucha más enjundia que el Andorra de circunstancias que nos ganó en Sar o que el Delteco de San Sebastián. Reconozco que por los efectos colaterales del monopolio de Movistar +, que aparte de privarme de tener internet por fibra óptica debido a la inasumible falta de cobertura en la zona donde vivo, nos castigó a muchos abonados con no retransmitir el partido por un canal de los habituales. Total que salida disparada hacia el Café Bar Rial y afortunadamente, solo me perdí los peores momentos del Obradoiro en su primer cuarto, en el que no compitió, según Germán Gabriel, uno de los locutores del partido.

Con solo 10 puntos anotados afrontó el segundo jugando muy bien a nivel defensivo y haciendo lo propio en ataque, a pesar de que Pustovyi no había comenzado a producir en esta faceta, aunque cumplía atrás. Con 24 puntos anotados en este segundo cuarto, finalizaba con solo 7 puntos de desventaja en el marcador global, gracias a una jugada de pizarra. El tercer cuarto fue decisivo, dándole la vuelta al marcador, anotando 22 puntos a los que se añadió un gran trabajo defensivo dejando a los hombres de negro en tan solo 8. En el final del partido, los ataques y el acierto se impusieron a las defensas y al Obra no le temblaron las piernas a pesar de que el Retabet Bilbao apretó de lo lindo vía muñeca de Tabu, pero el dominio del rebote fue decisivo y permitió tener el partido controlado en todo momento castigando cada canasta local con canastas de todo tipo, mates incluidos, de esos que hacen daño en la moral del rival. La recuperación del juego interior fue una de las claves, y aunque destacó la segunda parte de Pustovyi, la realidad es que volvieron todos, y a ellos se unieron las aportaciones de Thomas y Bendzius, que estuvieron muy eficaces y nada tuvieron que ver, paradójicamente, con las situaciones de ambos en el último partido en Sar, el uno de baja en la cancha y el otro en el juego.

Una victoria muy importante en lo anímico que permite recuperar las buenas sensaciones de las que todo el equipo fue partícipe al comienzo de la Liga y que tanto nos ilusionaron a los aficionados con fundamentos de causa que desaparecieron tras el tremendo bajón de esta última fase, que deseamos quede en el olvido. Jugando así se puede y debe aspirar a ser competitivos incluso ante el próximo rival, el Valencia, que ahora está intratable, y es uno de los mejores equipos del campeonato.

Finalizo felicitando a Blanca Millán por su éxito en el difícil mundo del basket universitario americano. Una jugadora muy querida en Compostela y Galicia, de saga, familia y estirpe baloncestística santiaguesa, producto made in Peleteiro donde fue formada, y que triunfa en USA.