El Correo Gallego

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CONTRARIEDADES

XOSÉ RAMÓN R. IGLESIAS

¿Qué pasará?

05.04.2019 
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Pasar es un verbo transitivo con ambigüedad asegurada, por algo cuenta con sesenta y cuatro acepciones en el diccionario de la Academia Española. Su significado no es el mismo si su complemento directo es un sueño o una pesadilla. Los estrategas del PSOE que lo escogieron para fabricar su lema de campaña igual pasaron por alto este detalle y los del PP, tal vez se pasaron de listos dándole la vuelta al enunciando original. Sea lo que fuere, Sánchez sale al campo de batalla del 28-A con un eslogan propio, Haz que pase, y un antieslogan añadido, el Que pase y no vuelva que le endosó Casado. Y en medio, habrá muchos españoles que pasen –se abstengan– de estas cuestiones de envoltorio.

Lo importante es saber qué pasará al día siguiente de las elecciones. Si las tres derechas se pasan de largo en el escrutinio, no hace falta ser un lince para entender que el actual presidente del Gobierno pasará a mejor vida. Pero si su paso por meta se ralentiza y el heterogéneo grupo de la moción de censura a Rajoy les pasa por encima, queda la incógnita de cómo Sánchez pasará a la historia en su segunda investidura: ¿cantará el No pasarán con Iglesias, pasándose o no de la raya con los nacionalistas, o pasará la pelota al campo contrario con un iniciático ¿qué pasa, Rivera?, como ya le pasó otra vez?

Si Sánchez sale como el triunfador del 28-A, su lema pasará del Haz que pase al Hazlo pasar que le indicará a su secretaria para que acompañe en paseíllo a su despacho a su próximo socio de Gobierno. Y ahí está la clave de lo que pueda pasar en el futuro: ¿Iglesias o Rivera? Se habla de la influencia que las generales de abril tendrán sobre las municipales, autonómicas y europeas de mayo. Pero, ¿y al revés? La campaña de estas últimas coincidirá con la negociación de la investidura y del nuevo Ejecutivo, ¿podría Sánchez, de forma simultánea, pactar con Ciudadanos y presentarse como un auténtico líder de izquierdas a la hora de pedir el voto? ¿Tendría algún pase esta (im)postura?

También entra dentro de lo posible que el candidato socialista intente pasar ese mes entre la primera cita y las otras deshojando la margarita, aunque todos lo acribillen y le hagan pasar apuros con la insistente pregunta, ¿qué pasa, señor Sánchez? En el complejo escenario en que nos movemos, todo puede pasar. Pero los dirigentes políticos en solo un mes tendrán un pasado. Porque “todo pasa y todo queda”, como dejó escrito el poeta Antonio Machado antes de irse al exilio francés –porque sus enemigos, hoy evocados de nuevo, sí pasaron–, donde Sánchez, tras pasar la frontera, no hace mucho que puso flores en su tumba. Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar. El pueblo sabrá a quién decirle “¡no te pases!”. Mientras tanto, lo que tenga que pasar, que pase.