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Reseña Musical

“Música Antigua”, en Betanzos: Circuitos de “CNDM”

    Tres conciertos para el ciclo del “III Festival de Música Antigua”, que se ofrecen en Betanzos, a propuesta del “CNDM”, el Ayuntamientos de Betanzos y la Unidad Pastoral de Betanzos, comenzando en la Iglesia de San Francisco- 20´00 h.-, con el cuarteto vocal “Egeria”, dedicado a la obra de la figura de Egeria, a la que se supone procedente de la Galicia medieval, y a la que la historia encontrará parentescos con Aelia Flacila, primera mujer de Teodosio el Grande y que, entre otras divagaciones, A.Lambert, avanzará la posibilidad de haber sido hermana de Gala, a quien San Jerónimo de Estridón, relaciona con Prisciliano, en un libre ejerció de imaginación. Parecía segura su ascendencia noble y de posición económica asegurada y de notable cultura. Mostrará en sus escritos una profunda religiosidad, pero también una limitada curiosidad. Viajera por las tierras de promisión , por los “Santos Lugares”, desde Egipto a Mesopotamia, Siria o Asia Menor, realizó una larga gira entre 381/84, recogiendo y recopilando impresiones en su libro “Itinerarium ad Loca Sancta”, que tuvo cierta difusión por su minuciosa precisión el itinerario recorrido. Se habla de un manuscrito redactado en latín vulgar, tal como se hablaba en la época. En la transición del latín clásico al tardío. Será hasta 1884, cuando aparezca su nombre, en una carta a los monjes de El Bierzo, escrita por San Valerio, año en el que Gian Francesco Gamurrini, encontrará en la “Biblioteca Della Confraternitá dei Laici”, de la Cofradía de los Laicos, de Arezzo, un códice en pergamino d 37 folios, en letra beneventana del siglo XI, dividido en dos partes.

    La primera contenía un conocido tratado de San Hilario de Poitiers, sobre los Misterios y los Himnos, y la segunda, incompleta, sin algunos folios al principio y al final, sin autoría precisa, que relataba viajes a Tierra Santa, redactada en el monasterio de Montecassino y trasladada a Arezzo, entre 1599 y 1602. Avatares históricos, en manos de Gamurrini, dieron a Silvia de Aquitania, la firma del relato. En 1903, Marius Férotin, publicó un estudio en la Revista de Cuestiones Históricas, atribuyéndolo a Egeria. Distintos códices, recogerán el nombre en diversas formas: Aetheria, Echeria, Heteria, Eitharai o Egeria, y Férotin, optará por la opción Eteria o Etheria, hasta que J.F. Monfort, Lambert, Pétré o W. Lindsay, se decidan por Egeria, por figurar en el “Liber Glossaium”, un anónimo del año 750, y en los catálogos de la Biblioteca de San Marcial de Limoges “Itinerarium Egeria abbatisse”

    Larga trayectoria la suya, a lo extenso de protectorado de la “Pax romana”, que le permitirá como ciudadana del Imperio, viajar desde Gallaecia a Mesopotamia y será la narración la que describa la red de vías utilizadas a través del “Cursus publicus” romano, las dificultades de la travesía, que le permitirán hallar reposo en las “mansio” o casas de posta o la hospitalidad de los monasterios implantados en el Oriente desde hacía años, casi desconocidos en Occidente. Los salvoconductos oficiales, le garantizarán el recurrir a protección militar en territorios hostiles. Su “Itinerarium”, se divide en dos partes, una primera que describe el viaje, tras visitar lugares como Jerusalén, Galilea o Hebrón y tras tres años de andaduras, desde su partida, en retorno a Tarso, rumbo a Edesa, Siria y Constantinopla, para ya en la segunda, ofrecer la liturgia tal como se llevaba a cabo en Tierra Santa, en oficios de diario, domingo y fiestas de Pascua y Semana Santa.

    “Armonía Concertada”, para el día 2, en la Iglesia de Santa María del Azogue, un programa centrado en la obra de Josquin Després, en arreglos propios, de la que serán intérprete la soprano Mª Cristina Kiehr, el tenor Jonhatan Alvarado y el vihuelista Ariel Abramovich. Despréz, cuya obra fue ordenada por Ambros y H.Osthoff, siguiendo las partes fundamentales de su vida, tuvo una primera etapa en Italia con trabajos aparecidos en la Catedral de Milán, antes de pasar al servicio del duque Galeazzo Maria Sforzza y del cardenal Ascanio Sforzza, al que acompaño a Roma, en donde se incorporó a la capilla papal. Fueron continuos sus traslados por diversas cortes, desde la del duque Hércules I, en Ferrara, hasta Brujas y con Felipe El Hermoso, quien le llevará a España. De tales compromisos, surgirán obras de suma importancia, desde el “Miserere” a la “Misa L´Ami Baudichon” y la “Misa Hercules Dux”. La herencia declinante del Medievo, acabará sorprendiendo por la habilidad demostrada en alternar los complejos efectos de masas, con los episodios a dos voces, que contribuyen a aligerar su complejidad.

    Josquin Després, demostrará con la “Misa Pange Lingua”, la importancia de su posicionamiento creativo, por la serenidad y unas cadencias sin sobresaltos imprevistos. Otro aspecto es el de las canciones, que ocupan un lugar importante y que ofrecerá encarecidamente a sus protectores. Obras como “Baises moy ma doulce amie”, escrita para seis voces, acompañadas con un triple canon y la muy apreciada “Mille regrets”, en la cual, el equilibrio de la voz y el texto, resulta la culminación de su grandeza. Por los contactos con el Norte de Francia, le facilitarán un dominio absoluto del contrapunto y un gusto asimilado por el trato de la polifonía. Se observa dentro de lo posible, una cercanía a sus contemporáneos Ockeghem y Busnois, conservando al mismo tiempo esas influencias italianas, por el irrenunciable melodismo.

    “Eloqvencia”, para el día 3, en la Iglesia de Santiago de Betanzos- 20´00 h.-, formado por dos músicos, David mayoral y destacando la voz de Alejandro Villar, como cantante, flautista, también de symphonie, a la par que director , para un programa dedicado a “Canto de peregrinos; Canciones y danzas medievales para armonizar el camino”. Desde Italia a Francia o procedencias sefarditas con mención a “Cantigas de Alfonso X”. Caminos hollados por trovadores, que arraigaron en un principio en el Sur del Loira o los valles del Ródano, como lugares de implantación de la canción vernácula y que mantiene todavía su misterio. Vivirá de explicaciones inabarcables, para alimentar el ingenio de los especuladores. Trovadores como Guillermo X, Conde de Poitiers y Duque de Aquitania., mientras la historia de la poesía lírica trovadoresca, en las lenguas emergentes, comenzarán a expandirse con los trovadores. “Vers”, será uno de los primeros nombres de aquellas canciones trovadorescas en lengua vernácula y que recibirá el nombre de “langue d´oc”, que la distinguirá de las de “langue d´oil”. También serán determinantes importantes poetas como Cercamon, Marcabru o Jaufre Rudel.

    Canciones de danza, puestas muchas de ellas en los labios de las damas, y que solían ser alegres, en una invitación a disfrutar de la vida. Bastantes hacen pensar en las fiestas de mayo, en las que las canciones corales y la propia danza, gozaban de un papel predominante. Disfrutamos de los ejemplos de Raibaut de Vaqueiras, con “Kalenda Maya” (El primero de mayo), con la forma de una canción instrumental llamada “estapida” o “estampie”. Canción de danza típica, es el poema anónimo “A l´entrada del tens clar”. Por documentos heredados en cuanto a esas interpretaciones, tanto las canciones trovadorescas como las troveras, compartían la colaboración de instrumentos, constatable en el legado pictórico y documental. Los trovadores, al igual que sus equivalentes troveros o minnesingers, podían ser de procedencia aristocrática, componiendo a su manera sus propias melodías.

    01 oct 2021 / 01:00
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