Santiago
+15° C
Actualizado
lunes, 23 mayo 2022
01:38
h

Pasión Urdangarin

    SOMOS amigos de matrimonios que duran décadas y lamentamos las rupturas conyugales. Iñaki Urdangarin le prometió fidelidad a Cristina en Barcelona el 4 de octubre de 1997: “Te recibo como esposa y me entrego a ti y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida”.

    Es más fácil decirlo que mantenerlo. Este tiempo promiscuo nuestro exige guardar cautelas en la vida social. Relaciones personales gestionadas a la ligera llevan al jefe liarse con la secretaria o al empleado con la colega de al lado. Diseños inteligentes establecen distancia en el despacho entre varón y mujer y alejan cercanías imprudentes.

    Ainhoa será más gustosa que Cristina, quizá: ¿también pasados los 24 años que Iñaki ha estado con esta? Frente al sentimentalismo desbridado y sexo repentista, la educación para el amor de larga distancia encara una amistad con arrugas y perdones. Y quede la infidelidad para el de corazón ligero.

    Simpatizo con Iñaki, que estudió en mi colegio barcelonés de Caspe, pero me posiciono con Cristina. Medio país esperaba que abandonara a su hombre cuando este estuvo cinco años en el trullo, pero la rapaza aguantó la espera y le guardó ley y los cuatro hijos que le había dado.

    Podemos entender que Ainhoa sea hembra más placentera que Cristina; propugno que mantenga la fidelidad debida a esta antes que la pasión química que suscita la otra. Vir iustus multum laudabitur: el hombre leal es digno de alabanza (Prov, 28)

    26 ene 2022 / 01:00
    • Ver comentarios
    Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
    Tema marcado como favorito