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Reseña Musical

Vassily Sinaisky para D.Shostakovich

    Dmtri Shostakovich, que tanta atención acaparó estas dos últimas temporadas, habría ocupado plaza en la despedida de temporada de la “OSG” con la “Sinfonía nº 8, en Do M. Op. 48”, compartiendo cartel con “Souvenir de Florence” de P.I.Tchaikovski, bajo la dirección del ruso Vassily Sinaiski, quien estuvo durante un período como invitado con la “O.F. de la BBC”, con la que realizaría importantes registros para la firma “Chandos”, destacando obras de Szymanovsky, Rodin Schedrin, M.Balarikev o Franz Schreker, además de un especial dedicado al filme centrado en la personalidad de Shostakovich. Larga es su trayectoria desde unos inicios como asistente del mítico Kiril Kondrashin, en la “O.F. de Moscú”. Entre 1996/2012, fue invitado de la “O.S. Nacional de Letonia”, tras confirmar su talento por sus estudios de dirección en el Conservatorio de Leningrado con Illià Musin y haber obtenido la Medalla de Oro del Concurso Karajan, en Berlín, en 1973. La “Orquesta de la Federación Rusa” (antes Sinfónica Estatal de la URSS), le tuvo como director, una formación mítica que conoció sus mejores años con Evgueni Svetlanov. Con la “O.F. de Malmöe”, 2007/2011, tuvo otra experiencia importante, con la que realizará registros para el sello “Naxos”, destacando una atención preferente a la obra de Franz Schmidt. Másrecientemente, fue director en residencia del Teatro Bolshoi, del que se convertiría en director principal.

    Este curso de la “OSG”, también nos dejó pendiente la suite firmada por James Conlon, de la ópera de Shostakovich “Lady Macbeth von Mzensks”, que dirigiría Kerem Hasan, en una sesión que anunciaba la recuperación de “Tropos”, de Fernando Buide del Real y el “Concierto para chelo en Si m. Op. 104”, de Antonin Dvorak. Sí tuvimos la “Sinfonía nº 15, en La M. Op 141”, del compositor ruso, al lado del “Concierto para piano y orquesta nº2, en La M. S. 125”, de Ferenz Liszt, con Seon-Jin Cho, con la batuta de Andrey Boreyko; la “Sinfonía nº 10, en Mi m. Op. 93” y el “Concierto nº 3, en Sol m. Op. 16”, de S. Prokofiev, con Varvara, y la dirección al límite de José Trigueros, ante la suspensión por motivos de salud de Vladimir Fedoséyev. El capítulo que completaba la atención a este compositor, nos traslada a la temporada anterior.

    La obra de entrante para esta jornada, un apetecible sexteto de cuerdas de P.I.Tchaikovski, una de las obras más apreciadas de su firma, junto a los cuartetos o el Trío para piano y cuerdas “A la memoria de un gran artista Op. 50”. El músico vivía un momento dulce cuando encaró la obra, ya que había estrenado con fortuna “La bella durmiente del bosque”, en San Petersburgo y a las puertas quedaba un ansiado viaje por Italia, y en concreto a Florencia, que dejaría réditos añadidos como la composición en breves semanas de otra de sus grandes óperas, hoy en cartel en las grandes temporadas de los coliseos internacionales, es decir, “La Dama de Picas”. El entusiasmo febril, en hombre dado a estados depresivos, trajo el “Sexteto de cuerdas Op. 70 (Souvenir de Florence)”, al que dio forma en su apacible retiro en Klin, resultado esa composición para dos violines, dos violas y dos violonchelos, un perfecto contraste con respecto al estado emocional que se trasluce en la ópera. La obra camerística, había tenido un precedente en ciernes hacia 1887, con motivo de un compromiso adquirido con la “Sociedad de Música de Cámara Rusa”, a la que definitivamente se dedicará la obra, aunque con la mente puesta en su venerada protectora Nadedja con Meck.

    La “Sinfonía nº 8, en Do M. Op. 48” , de Shostakovich, comenzó a gestarse durante el periodo más amargo de la Segunda Guerra Mundial y en medio de los aconteceres de la Batalla de Stalingrado. El músico vivía en Moscú, poco antes de trasladarse a Ivanovo, en donde se refugiaría en una antigua casa señorial, propiedad de la “Asociación de Compositores”, en donde los artistas podían entregarse a sus labores en medio de las inclemencias. Artistas como Aram Jachaturian, Reingold Glier, Vano Muradeli o Nikolai Peiko, había encontrado acogida. La sinfonía que nos afecta, había suscitado un gran interés, estimulado por el conjunto de su repertorio sinfónico mostrado hasta la fecha. La “Radio Columbia”, apostó a lo grande, pagando 10.000 dólares por los derechos del estreno en el extranjero, una suma considerable, teniendo en cuenta el período de guerra y todos sus condicionantes. Ya en el “Primer movimiento”, consigue una dimensión trágica que se ve venir, más aún conociendo los planteamientos estilísticos de su forma de trabajar el repertorio sinfónico, que se acrecentará en obras por llegar. Aspecto destacable, es también el sentido de lo grotesco y de burla, que supo manejar de manera perfectamente reconocible, y que en esta sinfonía, descubrimos en los movimientos segundo y tercero. En su planteamiento, y para mayor precisión, la “Sinfonía nº 8, en Do M.”, fue calificada como la epopeya del sufrimiento.

    21 may 2020 / 23:33
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