El Correo Gallego

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EDITORIAL

BEATRIZ CASTRO / PERIODISTA

Basta ya de hablar, ahora toca actuar

03.12.2019 
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UNA VEZ MÁS, y ya van cientos en los últimos años, Santiago acaba de acoger unas jornadas monotemáticas sobre la gestión sostenible de los cascos históricos. Y una vez más, como ya es costumbre, los especialistas internacionales presentes en dicha cumbre se dedicaron a debatir sobre el impacto del turismo en las ciudades patrimonio de la humanidad, sobre los pasos que hay que dar para modernizarlas sin que pierdan su encanto y sobre la necesidad de frenar el éxodo de vecinos hacia otras zonas más cómodas. Bien, nada hay que objetar a que expertos de Burdeos, Edimburgo, Porto, Florencia y otros parajes analicen conjuntamente el estado de sus respectivas ciudades, pero es un hecho que, al menos en lo tocante a la capital gallega, los políticos y especialistas varios tienden a hablar mucho y a hacer poco. Un caso claro es el grave problema que sufre el casco antiguo de Compostela con las conexiones de Internet y las antenas de telefonía, un asunto que se va a empezar a abordar ahora... tras una espera que dura ya 20 años. Señores que tanto debaten en ciudades diversas, los problemas que afectan al casco monumental de Santiago están perfectamente diagnosticados y no hace falta, por lo tanto, seguir analizándolos una y otra vez. Lo que hace falta es ponerse manos a la obra y contar con los recursos necesarios para evitar que acabe convertido, como se está viendo, en un parque temático plagado de tiendas de souvenirs, de heladerías y de apartamentos para alquilar por días donde siempre hubo negocios de todo tipo y pisos donde residían familias, universitarios, profesores, funcionarios, pintores, artesanos y artistas. Ojalá el próximo Xacobeo sepamos aprovecharlo bien para, a base de inversiones fuertes y sensatas, poder cambiar el rumbo del casco monumental y convertirlo, de nuevo, en una zona atractiva para vivir. Ese es el objetivo principal que nos deberíamos imponer, no batir récords turísticos.