El Correo Gallego

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EDITORIAL

¿Ganan mucho los alcaldes?

20.05.2019 
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QUE LOS POLÍTICOS, EN GENERAL, COBRAN DEMASIADO es una de las ideas que han prendido con más fuerza en el argumentario para desacreditar sin distinción a quienes están al frente de las instituciones. ¿Es realmente así? La respuesta más fácil es típicamente gallega: pues depende. A seis días de las elecciones municipales, EL CORREO publica hoy los datos de los salarios que reciben los regidores en Galicia. Abel Caballero, al frente de la ciudad con más población de la comunidad, encabeza el ranquin: 74. 018 euros recibió en 2017, último ejercicio cerrado según los datos que constan en la web del Ministerio de Política Territorial. Al socialista de la ciudad olívica, que gana más que el presidente de la Xunta (este se mueve en torno a los 73.000 euros) le sigue, no muy lejos, el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores, con el bastón de mando de Pontevedra y un sueldo anual de casi 72.000 euros. Uno y otro son, curiosamente, los alcaldes de las ciudades gallegas que con más apoyo han gobernado. Y, si las encuestas no fallan, lo seguirán siendo en el próximo mandato. Evidentemente, estar al frente de una urbe no es peccata minuta, supone ejercer unas responsabilidades y tiene un coste personal al que no se presta cualquiera. Así que para juzgar si los alcaldes de Vigo y Pontevedra -o de cualquier otro concello gallego- cuestan, o no, demasiado a las arcas públicas sería buena metodología poner el sueldo en un lado de la balanza y en el otro la gestión realizada, los logros y las carencias. Y no es este mal momento para hacerlo: los votos del domingo para elegir a nuestros representantes en las corporaciones municipales también van de eso. Dicho esto, en la siempre controvertida polémica de los salarios públicos, no conviene dejarse arrastrar por las facilonas ideas del populismo a las que, por cierto, se abonan también algunos alcaldes que, a la hora de la verdad, se olvidan de aquellos códigos éticos que propugnaron y según los cuales no podrían cobrar más de 3,5 veces el salario mínimo interprofesional. ¿De verdad alquien puede creerse que tendremos a los mejores políticos en los más altos puestos de responsabilidad sin salarios acordes a ésta? Tampoco, claro está, defendemos aquí salarios desorbitados ni grandes privilegios que, al fin y al cabo, salen del bolsillo de una mayoría - los paganos de la crisis que aún colea- que sabe bien qué es apretarse el cinturón de la economía. Pues eso, depende.