El Correo Gallego

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EDITORIAL

BEATRIZ CASTRO / PERIODISTA

Pesimismo realista en Lavacolla

15.01.2020 
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UN ANÁLISIS benevolente de las últimas estadísticas relacionadas con el aeropuerto de Lavacolla puede llevarnos a la fácil conclusión de que la terminal compostela vive una especie de década prodigiosa. Ahí están, señalan quienes solo ven el vaso lleno, los casi tres millones de pasajeros alcanzados durante 2019, una cifra histórica que supone, además, un crecimiento del 6,5 % con respecto al año anterior. Bien, no trataremos en estas líneas de aguar la fiesta a los optimistas, pero es un hecho indiscutible que las cifras publicadas por AENA contienen variables preocupantes que ningún estadista riguroso debería pasar por alto. Uno de los parámetros que provocan inquietud resalta, por ejemplo, el escaso crecimiento de viajeros que han registrado los enlaces internacionales y el poco peso que suponen los usuarios de larga distancia en el cómputo total de pasajeros (solo 660.000 de los ya citados tres millones). ¿Qué quiere decir eso en el momento actual? Que Lavacolla sigue sin despegar en el ámbito que más le interesa, el de los vuelos no domésticos, debido a la enorme pujanza del aeropuerto de Oporto, que da mil vueltas al de Santiago en la oferta de conexiones internacionales y se ha convertido, de facto, en la puerta de entrada de casi todos los extranjeros que vienen a Galicia. ¿Qué puede pasar en un futuro muy próximo si proyectamos esas cifras con un poco de pesimismo realista? Que Lavacolla, lejos de seguir ganando pasajeros con cuentagotas, los perderá a espuertas en cuanto el AVE -¿llegará de verdad alguna vez a Galicia?- empiece a enlazar el centro de Galicia y el de Madrid en apenas tres horas. La celebración del Xacobeo 2021 se presenta como una ocasión de oro para atraer la atención hacia la capital gallega de numerosas aerolíneas de tamaño medio que, a buen seguro, desearían operar en Lavacolla si se les pusiese en bandeja ofertas atrayentes. ¿Sabrán nuestros políticos aprovechar el momento o seguirán, como hasta ahora, mareando la perdiz?