El Correo Gallego

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EDITORIAL

BEATRIZ CASTRO / PERIODISTA

Pobres y, para colmo, a oscuras

07.12.2019 
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LÓGICAMENTE, los concejales de Compostela Aberta y quienes comulgan con sus ideas están en su perfecto derecho, faltaría más, de festejar o no el inicio de las navidades. Cada cual es muy libre, a nivel individual, de pensar o hacer lo que le venga en gana a la hora de participar en diversas tradiciones que no son del gusto de todos, aunque cuando se ocupan cargos institucionales a veces hay que hacer de tripas corazón y sumarse a celebraciones con las que no comulgas. Martiño Noriega ya no está en el gobierno municipal, así que ahora puede hacer con sus navidades lo que le pida el cuerpo, como así hizo, al igual que los otros cuatro ediles de CA, no asistiendo al acto oficial de encendido de la Navidad en el Obradoiro. Hasta ahí, todo bien. Lo malo es que el podemismo ya está plagando las redes sociales de cansinas, repetitivas y parvularias críticas a todo lo que significa sumarse a estas celebraciones. Según su torticero discurso, la gente que hace tal cosa no está concienciada con el cambio climático -al parecer las luces navideñas consumen mucho más que las que iluminan cualquier otro sarao pagano-, alienta el consumismo atroz, comulga con la carca Iglesia y se olvida de los pobres que durante estas fechas pasan más frío, hambre y calamidades que nunca mientras los capitalistas de siempre se bañan en champán. El buen podemita, en suma, no celebra las navidades porque defiende más que nadie a los parias de la tierra y la pervivencia de los glaciares. Se trata de un razonamiento pesado y mentiroso a más no poder con el que ciertos partidos políticos se quieren autoimponer, con una cara más dura que el cemento, la medalla ciudadana al civismo y la solidaridad. Por cierto, Compostela Aberta tuvo cuatro largos años para invertir lo que no gastó en luces navideñas en obras sociales. Pero no lo hizo. De hecho, buena parte de los presupuestos que iban a ir dirigidos a esos fines quedaron al final sin ejecutar. Los pobres, pues, pobres quedaron durante su mandato. Y, para colmo, a oscuras.