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martes, 29 septiembre 2020
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Banco de España: la recuperación aún tardará en llegar y será lenta

A final de 2022 el PIB seguirá entre dos y tres puntos por debajo del nivel previo a la crisis del covid// Importante rebaja de las previsiones anunciadas en junio

El Banco de España descarta una recuperación económica temprana y rebajó sus previsiones de crecimiento para 2021 a una horquilla de entre el 4,1 y el 7,3 %, mientras que sitúa la contracción para 2020 entre el 10,5 y el 12,6 %, en línea con lo previsto en junio para una recuperación gradual.

De los tres escenarios que el Banco de España preveía en junio descartó el de recuperación temprana -tras los rebrotes de la covid-19 y la mala evolución del turismo durante el verano- y desechó el de mayor riesgo porque no prevé un nuevo confinamiento generalizado, aunque sin descartarlo por completo.

“La probabilidad de acabar peor es mayor que la de acabar mejor”, aseguró el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, en la presentación ayer de las nuevas proyecciones macroeconómicas.

La entidad centra sus previsiones hasta 2022 en la hipótesis de una recuperación gradual para la que proyecta dos escenarios que dependen de los rebrotes y las medidas para contenerlos, después de un tercer trimestre para el que calcula un repunte del producto interior bruto (PIB) de entre el 13 y 16,6 %.

Tras el hundimiento histórico del 18,5 % del segundo trimestre, el repunte del tercer trimestre no servirá para recuperar los niveles pre-covid, ya que en comparación interanual el PIB registrará una contracción de entre el 12,3 y el 9,5 %, informa Efe.

“En el tercer trimestre se ha ido de más a menos y el cuarto trimestre también se va a ver afectado por la ralentización, lo que se refleja en ese 2021 a la baja”, dijo Arce.

La entidad calcula que al final de 2022 el nivel del PIB seguirá todavía entre 2 y 6 puntos porcentuales por debajo del nivel previo a la crisis, dependiendo del escenario considerado.

En el primer escenario, el PIB se contraería el 10,5 % en 2020 y en el segundo la caída se ampliaría hasta el 12,6 %, en línea con el 11,6 % que la entidad preveía en su escenario central de junio.

En 2021, el crecimiento del PIB alcanzaría el 7,3 % en el escenario uno y se quedaría en el 4,1 % en el escenario dos, en ambos casos por debajo del 9,1 % previsto en junio.

Los avances serán más modestos en 2022, de entre el 1,9 % y el 3,3 %, cuando en la previsión junio la recuperación gradual se situaba en el 2,1 %.

Ninguno de los dos escenarios contempla el efecto positivo “potencialmente relevante” que sobre el PIB tendrán los fondos europeos de hasta 140.000 millones de euros previstos para España, aunque Arce calculó que, en un ejercicio de “ejecución ideal”, esos recursos podrían tener un impacto positivo sobre el PIB de 2021 y 2022 de alrededor de dos puntos en cada ejercicio.

En un acto posterior a la presentación de las proyecciones, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, subrayó que la recuperación económica depende del mantenimiento de los estímulos a nivel nacional y europeo, no solo por el beneficio que conlleva su extensión, sino sobre todo por el riesgo que supondría su retirada prematura.

Hernández de Cos explicó que la recuperación está siendo “incompleta” porque la industria se ha recuperado pero el sector servicios no y la tasa de ahorro es “muy elevada”

El total de horas trabajadas descenderá más que el PIB en 2020, el 11,9 % en el escenario uno y el 14,1 % en el dos, con la previsión de que al final de 2022 todavía estén por debajo de las que se hacían antes de la pandemia.

La tasa de paro aumentaría en 2020 hasta el 17,1 % en el escenario uno y hasta el 18,6 % en el dos, y en 2021, hasta una horquilla entre el 19,4 y 22,1 %, para empezar a descender ligeramente en 2022, entre el 18,2 y el 20,2 %.

Estas previsiones son peores que las del escenario central de junio, en el que se preveía que el desempleo tocara techo en 2020 y empezara a descender en los dos años siguientes.

Hernández de Cos, pidió no tener miedo a ampliar las ayudas a los ERTE durante el tiempo que sea necesario, aunque solicitó un esfuerzo para enfocar cada vez más las ayudas no solo por sectores, sino por empresas.

Durante su intervención como invitado a la reunión de la Junta Directiva de CEOE, Hernández de Cos defendió que “no hay que ser temerosos de esa ampliación” cuando hay un “diagnóstico claro” de que un sector o empresa va a ser viable porque su pérdida de rentas es temporal.

Al mismo tiempo, dijo que a las empresas que perciban que sus problemas son estructurales hay que asegurarles el “correcto funcionamiento” de los elementos de flexibilidad que tienen a su disposición, en referencia tácita al despido.

En este sentido, insistió en la necesidad de encontrar un equilibrio entre dar el sostén necesario a empresas y trabajadores, a la vez que se permiten los ajustes estructurales que la economía necesita.

Más allá de los ERTE, el gobernador subrayó que la recuperación económica depende del mantenimiento de los estímulos a nivel nacional y europeo, no solo por el beneficio que conlleva su extensión, sino sobre todo por el riesgo que supondría su retirada prematura.

La OCDE ve mejor a 2021, pero con poca fuerza en el crecimiento

París. El impacto de la pandemia de coronavirus sobre la economía provocará este año una caída de la actividad del 4,5 %, una proyección que revisa al alza los cálculos anteriores de la OCDE, pero no esconde que la recuperación será lenta y está llena de incertidumbre.

En su informe de perspectivas intermedias, que repasa las de junio, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) mejoró ayer en 1,5 puntos porcentuales su estimación inicial, aunque avanza que el PIB mundial crecerá en 2021 un 5 %, dos décimas menos que hace tres meses.

Ese es el escenario central sobre el que trabaja ese organismo con sede en París.

Si la confianza empresarial y de los consumidores aumenta más rápido de lo asumido, los nuevos brotes de coronavirus solo requieren medidas de contención suaves y localizadas y se vislumbra un tratamiento o vacuna antes de lo previsto, el PIB podría crecer hasta el 7 % en 2021 y el comercio hasta el 6 %.

En cambio, si la incertidumbre es más profunda de lo estimado y los brotes se intensifican, el crecimiento podría reducirse en 2,5 o 3 puntos y el comercio global caer hasta el 7 % el año que viene.

Para 2021, la pérdida global de ingresos se elevaría a 7 billones de dólares (unos 5,8 billones de euros), una cifra que si la situación mejora se reduciría a 4 y que si empeoran las expectativas podría llegar a los 11 billones.

La OCDE admite que sus cálculos están sujetos al avance de la covid-19 y a las políticas fiscales y de estímulo. efe

16 sep 2020 / 23:49
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