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El Protocolo cero guía a las fuerzas de seguridad en la protección de las víctimas de la violencia de género

Se centra en aquellos casos en los que la agredida no piensa presentar denuncia

Madrid. Las fuerzas y cuerpos de seguridad ya disponen del denominado protocolo cero, una guía para saber cómo deben actuar los agentes en aquellos casos de violencia de género en los que la víctima no va a denunciar y cuyo objetivo es proteger a la mujer y a sus hijos menores.

Escuchar a las personas presentes en el lugar de los hechos delictivos, especialmente a la víctima, estudiar el entorno o detectar conductas impulsivas y controladoras en el agresor son algunas de las actuaciones que ayudarán a los agentes a evaluar qué riesgo potencial tiene la mujer de sufrir otra agresión.

En lo que va de 2021, 31 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas y en la gran mayoría de los casos (casi el 80 %) no constaban denuncias previas contra el presunto agresor.

La Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2019 revela que solo el 21,7 % de las víctimas denuncia a su maltratador y las que lo hacen, según un estudio de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, tardan una media de casi nueve años en dar ese difícil paso.

Ante estas cifras, Interior ha elaborado una guía específica que se aplicará cuando los agentes conozcan una situación delictiva de violencia de género o del quebrantamiento de una medida de protección a la víctima.

La Secretaría de Estado de Seguridad ha distribuido esta semana la instrucción 5/2021, a la que ha tenido acceso Efe, con el Protocolo de primer contacto policial con víctimas de violencia de género en situación de desprotección, conocido como protocolo cero.

En él se enseña a los agentes cómo actuar en el lugar de los hechos y más tarde en las dependencias policiales para recabar el máximo de información sobre lo ocurrido, con el fin de hacer una valoración del riesgo de la víctima, trasladar toda la información a la autoridad fiscal y judicial y contribuir a la protección efectiva de la mujer.

Se deberán llevar a cabo cuantas gestiones de investigación resulten necesarias para esclarecer los hechos, a pesar de que la víctima se niegue a denunciar.

Los agentes tratarán de solicitar información a la víctima en un entorno privado, alejada de menores y de cualquier otra persona, y en ese momento deberán intentar averiguar si necesita recursos asistenciales específicos y facilitarle los contactos.

Intentarán obtener detalles de los presentes, incluidos el agresor y familiares, así como del entorno. También deberán constatar si los hechos se produjeron en presencia de menores y si éstos han recibido agresiones o amenazas, directas o indirectas.

La seguridad de la víctima y los menores -si los hubiera- será la prioridad, según la guía, que recuerda que la preocupación de la mujer por su seguridad y la de sus hijos puede afectar a su relato.

El decálogo hace hincapié en que el momento más peligroso para una víctima de maltrato es cuando el presunto agresor conoce que quiere dejar la relación, por lo que es una información relevante para la valoración del riesgo.

Se recomienda a los agentes tener interiorizadas ciertas dinámicas para averiguar si ha habido violencia física, incluso aunque no haya lesión; prestar especial atención a marcas de posibles agresiones en el cuello, averiguar si se han empleado armas, si ha habido amenazas de muerte o de suicidio, si los hechos son aislados o se han repetido, si se ha incrementado su gravedad y si estaban motivados por los celos.

Es también importante detectar la posible existencia de conductas de control o acoso, si hay faltas de respeto hacia los agentes por parte del presunto agresor, si hay daños en el entorno o si maltratador o víctima tienen algún trastorno mental o adicción.

La delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, recordó en la Ser que “un porcentaje altísimo” de mujeres víctimas de la violencia machista “no presentan denuncia”. efe

asesinato del cerro
Nuevo crimen machista

···El Gobierno ha confirmado el asesinato de una mujer de 60 años en el barrio del Cerro del Águila de Sevilla capital en la noche de este martes como un crimen de violencia de género, un caso que eleva a 31 el número de asesinadas por estas causas en lo que va de año en España y a seis en Andalucía. Así lo informó la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género en un tuit, en el que detalla que el número de víctimas mortales es de 1.109 desde 2003, cuando se empezaron a contabilizar. En el caso del Cerro del Águila no constaban denuncias previas de violencia de género por parte de la asesinada, según informó la Policía Nacional y recoge la agencia Europa Press.

11 ago 2021 / 19:06
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